La segunda reforma de Madrid Río

En el año 2004 comenzó la reforma de la M-30, que concluyó en 2011 con el fin de las obras de Madrid Río
En el año 2004 comenzó la reforma de la M-30, que concluyó en 2011 con el fin de las obras de Madrid Río

Nueve años después del comienzo de las obras que transformaron completamente el entorno del río Manzanares a su paso por la capital, los vecinos de Latina, Arganzuela y Usera se enfrentan a su segunda revolución. Tras el soterramiento de la M-30 y la construcción de Madrid Río, quienes en su día soportaron el ruido y la polución de una carretera bajo su balcón podrán ahora rehabilitar sus casas igual que el entorno que las rodea. El Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) ha puesto en marcha una iniciativa para hacer un último lavado de cara a los barrios limítrofes con el río llamada Madrid Renove.

El objetivo es reformar los inmuebles de forma integral, tanto en lo que respecta a las fachadas como a la eficiencia energética, cambiando, por ejemplo, las ventanas e instalando paneles solares en las azoteas. «Es un proyecto que va más allá de una simple actuación estética, sino mejorar las condiciones y la calidad de los vecinos, su accesibilidad y, además, lograr un ahorro energético», explica Pilar Pereda, secretaria de la junta del COAM.

Para lograr que los propietarios se animen a rehabilitar sus inmuebles, Madrid Renove abre un concurso al que se pueden presentar las comunidades de vecinos. Un jurado de expertos, formado por arquitectos del COAM, las empresas de rehabilitación colaboradoras –Saint Gobain, Fernández Molina Obras y Servicios, Gas Natural, Orona y Grupo Lledó–, el Ayuntamiento de Madrid y algunos administradores de fincas de la zona, escogerá un edificio de entre todos los que se presenten. Después, se realizará un estudio entre los arquitectos y las empresas colaboradoras para consensuar las mejores soluciones para la rehabilitación, que se consensuarán con los vecinos. «Si no quieren que pintemos de rosa, no lo haremos», bromeó Pereda. El premio consistirá en descuentos añadidos a las subvenciones del Ministerio de Fomento y la Comunidad de Madrid.

Ahorro energético

El Colegio de Arquitectos quiere que este edificio sea el prototipo que anime a los demás vecinos del entorno a rehabilitar sus viviendas. «Hemos escogido la zona de Madrid Río porque su regeneración le otorga más visibilidad y queremos que los ciudadanos se den cuenta de la importancia de rehabilitar sus hogares, por el ahorro energético, la accesibilidad y el confort térmico y, además, porque está al alcance de todos», aseguró Pereda.

El edificio ganador del concurso podrá acogerse a las subvenciones de las administraciones públicas que pueden llegar a un 35% del total del coste de la reforma y que el COAM intentará incrementar a un 40%. Las empresas colaboradoras también aportarán ayudas y, junto con el ahorro energético que supondrá la reforma, los vecinos tan sólo tendrán que asumir el coste de un 30% de la rehabilitación. «Creemos que es importante que tengan que abonar algo para que valoren los resultados de su inversión, especialmente en los retornos que obtendrán al bajar su recibo de energía en un 60%».

Asimismo, el Colegio de Arquitectos otorgará premios a los inmuebles que queden en el segundo y tercer puesto del concurso. «Se les hará una calificación energética gratis y una termografía para ver las condiciones de su aislamiento», detalló la secretaria de la Junta del COAM, que añadió que se creará una oficina on-line para que los vecinos se puedan informar de los requisitos de la rehabilitación y se elaborará un protocolo para ayudarles a gestionar las subvenciones, las posibles modificaciones en la edificabilidad y obtener la financiación de los bancos. El coste de una reforma depende del estado del edificio, especialmente si se construyó con aislamientos o no y en qué condiciones esté el mismo, puesto que la normativa obligó a instalarlo a finales de los años 70.

Modelo representativo

Al concurso se pueden presentar todos los inmuebles cuya fachada dé al río, aunque Pereda aseguró que «no se va a rechazar un edificio que esté en el entorno». Los que tienen más posibilidades de ganar son las viviendas de entre 100 y 120 vecinos puesto que se pretende que el ganador no sea ni demasiado grande, ni demasiado pequeño, para que sea representativo de la zona y sirva como modelo para futuras rehabilitaciones. «Se va a hacer una campaña de buzoneo y banderolas para informar a los ciudadanos», destacó Pereda, que aseguró que al día siguiente de la presentación de Madrid Renove, ya hubo media docena de llamadas de administradores de finas interesándose por el proyecto. Está previsto que se falle el concurso el próximo mes de julio.