Las condiciones del pacto en Madrid: para Almeida «no será un problema de cargos»

Los tres partidos de centroderecha deben lograr la investidura antes del 15 de junio.

José Luis Martínez Almeida y Begoña Villacís podrán formar gobierno con el apoyo de Vox. Foto: Cristina Bejarano
José Luis Martínez Almeida y Begoña Villacís podrán formar gobierno con el apoyo de Vox. Foto: Cristina Bejarano

Los tres partidos de centroderecha deben lograr la investidura antes del 15 de junio.

La suma de PP, Ciudadanos y Vox en el Ayuntamiento de Madrid, con 30 concejales logra una mayoría absoluta más amplia que la obtenida, en la pasada legislatura por el Ahora Madrid de Manuela Carmena y el PSOE del rápidamente defenestrado Antonio Miguel Carmona. Sin embargo, para lograr formar gobierno comienzan ahora tres semanas de trabajo intenso entre los tres partidos del centro derecha para lograr una investidura antes del 15 de junio.

El primero en hablar de ello ha sido el candidato del PP, José Luis Martínez-Almeida, que ha obtenido mayor número de representantes –15 concejales–, que aseguró que será «generoso» a la hora de establecer los pactos y confió en que tanto la formación naranja como los de Vox también lo sean. De hecho, afirmó que «no creo que los cargos o los títulos vayan a ser un problema para formar Gobierno.

De la misma manera se pronunció Begoña Villacís de Ciudadanos, la siguiente candidata en número de representantes, con 11 ediles, que pese a que adelantó que «es muy pronto», sí se ve vicealcaldesa en un Gobierno con el PP. La cabeza de lista de la formación naranja ya afirmó tras las elecciones en Andalucía que un pacto similar al realizado allí –con un acuerdo de Gobierno entre PP y Cs apoyado por Vox–, sería perfectamente posible en el Ayuntamiento de Madrid. Incluso Villacís ha considerado que el PSOE de Pepu Hernández, que ha logrado el peor resultado para los socialistas de la serie histórica en el consistorio madrileño –con 8 concejales frente a los 9 de la pasada legislatura–, podría respaldar el Gobierno, para no tener que depender de los de Santiago Abascal.

Y es que pese a que los cuatro concejales y nada desdeñables 122.000 votos con los que ha entrado Javier Ortega-Smith en el consistorio madrileño le hacen llave de la gobernabilidad, al igual que ocurrió en Andalucía y en la Asamblea de Madrid. Sin embargo, de momento tanto el PP como Ciudadanos se han mostrado reacios a que, a diferencia de en el pacto en el sur de España, ahora Vox sí reclame un puesto en las instituciones. En este sentido, Martínez-Almeida consideró que, aunque «no hay que descartar nada», son los populares y la formación naranja los que «conocen» el Ayuntamiento. También su número 2 Andrea Levy afirmó ayer que «estamos dispuestos a negociar sobre un programa, sobre propuestas, sobre medidas concretas para mejorar la vida de los madrileños».

En cambio, a nivel nacional, tanto Albert Rivera se ha mostrado contrario a pactar con Vox, como Santiago Abascal ha reclamado que su papel no se va a limitar al de espectadores. «Si Vox no tiene visibilidad política o ejecución política, no podrá apoyar mayorías alternativas encabezadas por el PP o permitir que continúen gobiernos de derechas», apuntó el líder nacional que, con todo, podría ceder no entrar en los equipos de Gobierno a cambio de acuerdos programáticos.

Es precisamente en este punto donde menos dificultades podrían tener las tres formaciones, que entre unas y otras tienen afinidades como en la bajada de impuestos que todos quieren acometer, o respecto a Madrid Central, que Vox y PP quieren revertir mientras que Ciudadanos opta por modificarlo.