Salvemos La Paloma

Humedades y filtraciones de agua amenazan la parroquia de la virgen más popular de la capital, que hoy celebra su día grande

Algunas de las paredes presentan grietas y humedades
Algunas de las paredes presentan grietas y humedades

El templo de la Paloma cumplió el pasado año su primer centenario. Es una de las iglesias más populares de Madrid, tanto por su emplazamiento en el corazón del casticismo como por su significado en la historia de la devoción mariana de nuestra ciudad. Los responsables del templo lanzan un SOS, porque el edificio sufre serios desperfectos que amenazan su integridad.

Pretendo que esta columna sea hoy una especie de carta a la alcaldesa de Madrid y al presidente de la Comunidad. Como ustedes bien saben, en esta iglesia se venera el cuadro de la Virgen de la Paloma, la patrona no oficial de Madrid y la Virgen más popular y castiza. En el último año hemos coincidido en este templo en dos ocaciones, señora Botella: una, en la misa del día grande, cuando los bomberos cumplen la tradición de bajar el cuadro de la Paloma, y la segunda a los pocos meses, cuando en ese recinto velamos el cuerpo de nuestro común amigo Federico Sepúlveda, gran devoto de esta Virgen. Pues bien, señora alcaldesa, ese templo emblemático de Madrid necesita una rehabilitación urgente. El deterioro avanza, al tiempo que las humedades y filtraciones suponen una creciente amenaza, yun serio riesgo. El presupuesto para la rehabilitación asciende a 887.000 euros. La parroquia, con deudas permanentes, no cuenta con fondos suficientes para acometer las obras de rehabilitación necesarias.

Si la catedral de la Almudena se terminó gracias a un convenio entre el Arzobispado, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad, éste podría ser el sistema para salvar el templo de la Paloma de un estado de deterioro preocupante, sobre todo porque el montante no llega a un millón de euros, y en consecuencia, es asumible por parte de las dos administración madrileñas principales. Que se pueda llevar a cabo un convenio especial para este fin está en sus manos, señora alcaldesa, y en las del presidente regional, Ignacio González. Está, por tanto, en buenas manos. Regalemos a nuestra Virgen de la Paloma ese convenio especial para la rehabilitación de su templo, que será un regalo para todos los madrileños y para los miles de fieles que cada año visitan este lugar de culto tan madrileño. No tengo dudas de que pondrá todo de su parte para que así sea, señora alcaldesa.

*Cronista de la Villa de Madrid