Semana Santa: la fiesta invisible para Carmena

Ningún miembro del Gobierno municipal ha participado en las procesiones después de haber arropado públicamente celebraciones como el Ramadán, el año nuevo chino o el año nuevo iraní. Tampoco desde las redes sociales Ahora Madrid ha tenido ni un solo mensaje en recuerdo de esta festividad católica.

Ningún miembro del Gobierno municipal ha participado en las procesiones después de haber arropado públicamente celebraciones como el Ramadán, el año nuevo chino o el año nuevo iraní. Tampoco desde las redes sociales Ahora Madrid ha tenido ni un solo mensaje en recuerdo de esta festividad católica.

Silencio absoluto. El Gobierno de Manuela Carmena ha vuelto a ignorar este año las celebraciones de la Semana Santa. Como si ya se tratara de una tradición en sí misma, ningún edil de Ahora Madrid ha participado en las procesiones o en el resto de actividades que han tenido lugar en estos últimos diez días en Madrid con motivo de esta festividad central del calendario cristiano. Al margen del ciclo de música sacra programado desde el área de Cultura, la falta de implicación del equipo de Gobierno con esta cita llama especialmente la atención después de que los ediles del Ejecutivo municipal sí se hayan sumado recientemente a otros actos –religiosos y laicos–, a pesar de que éstos concernieran a colectivos menos numerosos que el católico entre los vecinos.

Como prueba de ese doble rasero, dos ejemplos. Para Ahora Madrid, el partido del que forma parte Carmena, el año nuevo chino se ha convertido en «un referente cultural y en un motivo para celebrar la diversidad en nuestra ciudad». Este grupo municipal considera que «el Ramadán constituye una oportunidad para unir lazos, luchar contra la islamofobia y descubrir cómo Madrid es una ciudad donde cabemos todas». Así lo ha manifestado en los últimos meses Ahora Madrid a través de las redes sociales. Saber, sin embargo, la opinión que a estos mismos concejales les merece la Semana Santa es más difícil, por no decir imposible. Y es que frente a las muestras de entusiasmo y apoyo que han hecho públicas con motivo de las últimas fiestas de las comunidades china y musulmana, Carmena y su equipo no han realizado ni un solo comentario en estos días en torno, por ejemplo, a las procesiones que han congregado a decenas de miles de vecinos y turistas en las calles de Madrid. La única excepción a la invisibilidad de la Semana Santa para Ahora Madrid la ha protagonizado el ex delegado de Economía del consistorio, el edil de Izquierda Unida Carlos Sánchez Mato. En numerosas ocasiones este concejal ha reconocido su condición de «católico de base» y este Jueves Santo publicó un artículo –titulado «La Semana Santa de un ''cristiano rojo''»– en el que, tal y como reconoció en sus redes sociales, habla sobre Jesús de Nazaret, «un antisistema ajusticiado por poderosos de su época» que, según él, «se partiría de risa viéndose representado en procesiones bajo palio y con políticos buscando hueco para salir en las fotos».

Más allá de la falta de mensajes dedicados a la comunidad católica de la ciudad, la ausencia de concejales de Ahora Madrid en las celebraciones de Semana Santa contrasta con lo que ocurrió en el Ramadán de 2017: el delegado de Seguridad, Javier Barbero, y el concejal presidente de Centro, Jorge García Castaño, sí acudieron al primer acto de este mes de ayuno y oración para los musulmanes. Barbero y García Castaño acudieron etonces a Lavapiés para, tal y como informó el consistorio, «mostrar el apoyo, reconocimiento y respeto del Ayuntamiento de Madrid a la comunidad musulmana de la capital». En la celebración del año nuevo chino de 2017 llegó a participar la propia alcaldesa y en la de este año fue la portavoz, Rita Maestre, la encargada de representar al Ejecutivo de Ahora Madrid. «Es una de las celebraciones en las que más nos gusta participar», aseguró entonces Maestre, ya que, en su opinión, Madrid demuestra así que es «rica, dinámica y con una diversidad que enriquece». Son muchos los ejemplos en los que concejales de Ahora Madrid han participado en este tipo de festividades y que hacen aún más evidente su olvido respecto a la Semana Santa. La más reciente, se produjo apenas unos días antes de que comenzara la Semana Santa: el 21 de marzo, Mauricio Valiente, tercer teniente alcalde, presidió el acto con motivo del Noruz, el año nuevo iraní, para el que se habilitó el Salón de Tapices de la Casa de Cisneros, antigua sede del Ayuntamiento en la Plaza de la Villa.

En 2017, cuando los periodistas preguntaron a Carmena por qué ningún edil de su Gobierno acudía a los actos de la Semana Santa, la ex jueza ya dejó clara la respuesta: «Ya hay ediles de otros partidos políticos que van a las procesiones».