Triple crimen en un bufete de Usera

Un hombre entra en un despacho de abogados, da un hachazo a un cliente y degüella a una abogada y a su asistenta. Iba a por el dueño, que no estaba en el lugar.

Los cuerpos de los tres fallecidos fueron trasladados al Anatómico para practicarles la autopsia que determine las circunstancias de su muerte.
Los cuerpos de los tres fallecidos fueron trasladados al Anatómico para practicarles la autopsia que determine las circunstancias de su muerte.

Un hombre entra en un despacho de abogados, da un hachazo a un cliente y degüella a una abogada y a su asistenta. Iba a por el dueño, que no estaba en el lugar.

Triple crimen en Usera y por «casualidad». La principal hipótesis que barajaban los investigadores al cierre de esta edición es que ninguna de las víctimas era, en realidad, el objetivo del autor material. Sin embargo, fallecieron de forma muy violenta. Todo ocurrió a primera hora de la tarde de ayer en un bufete de abogados de la calle Marcelo Usera, 40. En la primera planta lleva varios años abierto un despacho de abogados, al parecer, especializados en trámites de Extranjería. Lo regenta un hombre de nacionalidad peruana que fue fiscal en su país, según Efe. Al parecer era él el objetivo del homicida (o el sicario contratado para perpetrar el crimen diseñado por el autor intelectual) pero no se encontraba en esos momentos en el despacho y el sicario decidió acabar con la vida de las tres personas que había en esos momentos: dos trabajadoras y un cliente. Fue precisamente el dueño, el ex fiscal de Perú, quien dio la voz de alarma. El negocio cierra a mediodía y, a primera hora de la tarde, no conseguía contactar con ninguna de sus empleadas. Nadie le cogía el teléfono, según declaró ante la Policía. Así, decidió acercarse al lugar y fue cuando lo vio todo.

Los grandes ventanales del local que dan a la misma calle Marcelo Usera estaban ennegrecidos y opacos a causa del humo. Asustado, el hombre llamó al teléfono de Emergencias alertado del incendio y hasta el lugar acudieron varias dotaciones de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid. La llamada de alerta, por tanto, entró como si se tratara de un simple incendio con posibles víctimas mortales ya que nadie contestaba en el interior. Eran las 18:30 horas cuando los bomberos accedieron al piso y se encontraron con un pequeño fuego que provocó mucho humo porque se trataba de hojas y libros. Sólo ardían papeles. En la primera estancia, un salón más grande (el de los grandes ventanales) había un varón de 42 años en parada cardiorrespiratoria. Le bajaron a la vía pública para practicarle las maniobras de reanimación y fue cuando descubrieron que el hombre no estaba grave a causa de la inhalación de humo, sino que tenía una fuerte herida por arma blanca en la cabeza. Un «hachazo», según fuentes policiales. Tras intentar reanimarle, los facultativos del Samur sólo pudieron certificar su fallecimiento. Era de origen ecuatoriano y había acudido a arreglar los papeles de Extranjería de su mujer.

Los bomberos continuaron arriba haciendo su trabajo y, en otra estancia, al fondo del despacho, había otras dos víctimas. Se trataba de dos mujeres, una estaba degollada y la otra presentaba un fuerte traumatismo craneal. Presentaban también quemaduras importantes, según fuentes de la investigación.

Una de ellas, al parecer, sí ejercía de abogada (de origen dominicano y de 31 años) y la otra era la encargada de repartir la publicidad del despacho y hacer diversos recados. A ésta sí la conocía todo el barrio porque llevaba más de 15 años viviendo por Usera. Se llamaba Marisa Osorio, era de origen cubano, tenía 35 años y residía en la próxima calle Olvido. Sus familiares, aún consternados por la noticia, no podían creer lo sucedido. Nadie, en realidad, entendía qué unía a estas tres víctimas para haber sido asesinadas al mismo tiempo. Y, según los investigadores, no hay otra explicación que la de estar en el momento inadecuado en el lugar indebido.

Víctor, el ex fiscal peruano, permaneció hasta bien entrada la noche declarando ante los agentes del Grupo V de Homicidios de la Policía Nacional, que se han hecho cargo de la investigación. En principio, aunque se cree que él era el objetivo, no parece que esté relacionado con su actividad profesional, según fuentes policiales. Se abren por tanto varias vías de investigación en las que ayer ya comenzaron a trabajar estos agentes de la Policía Judicial. Al ser interrogado durante tantas horas, los investigadores trataron otros aspectos de su vida de los que se habrían acotado algunas líneas de investigación. Otras fuentes aseguran que el hombre sí estaba amenazado al parecer por alguna deuda y podría tratarse de un ajuste de cuentas. La Policía Científica también estuvo hasta la madrugada recogiendo vestigios en el despacho y el Samur atendiendo a los familiares de las víctimas que iban llegando al lugar, aturdidas con crisis de ansiedad. También se estudian testimonios de testigos y cámaras que grabaran la huida del autor material.