Un destino para «los nómadas de la A-5»

El vecindario, molesto con la presencia de un grupo de gitanos rumanos itinerantes en la Casa de Campo.

El hueco de la pasarela que aprovechan los rumanos y que conecta el barrio de Aluche con la Casa de Campo
El hueco de la pasarela que aprovechan los rumanos y que conecta el barrio de Aluche con la Casa de Campo

El vecindario, molesto con la presencia de un grupo de gitanos rumanos itinerantes en la Casa de Campo.

Duermen a pie de A-5, aprovechando el hueco que deja la pasarela situada en el kilómetro 5,7 de esta autovía que se convertirá en vía urbana a mediados de febrero, justo en el mismo lugar donde se ha instalado uno de los semáforos de lo que será la futura vía urbana y muy cerca de una gasolinera. Allí dejan al resguardo durante todo el día sus enseres, carros, cartones... y regresan por la noche sólo para dormir. Son gitanos rumanos itinerantes, la mayoría varones, y viven de la mendicidad, la venta de chatarra, cartones... Cada tres meses regresan a su país y luego retornan de nuevo a la capital. Es el último asentamiento ilegal de este grupo romaní itinerante que el Ayuntamiento no ha logrado convencer para que duerman en albergues.

Hace meses que amanecen a pie de la A-5 con los atascos de una vía por la que pasan diariamente alrededor de 120.000 automovilistas y serán los primeros testigos del colapso que generará la conversión de la autovía en vía urbana.

«Los equipos de calle del Ayuntamiento de Madrid han acudido a ofrecerles servicios, pero los han rechazados todos. La Policía los visita regularmente, al igual que el servicio de limpieza urgente (Selur) del Ayuntamiento, pero no hay manera de convencerles y no se les puede obligar a ir a un albergue», explican desde el Samur Social del Ayuntamiento de Madrid.

La pasarela debajo de la cual han encontrado abrigo comunica el barrio de Aluche con la Casa de Campo y es transitada por muchos vecinos que aseguran estar molestos con el asentamiento ilegal.

«Sentimos miedo porque paseas por la Casa de Campo y te los encuentras con carros llenos de basura, se asean en las fuentes próximas en parques del recinto y también hacen allí la colada... hacen toda su vida en la calle», explica una vecina de la zona. A eso se une la «mala imagen» que en opinión del vecindario está generando este goteo de personas que «defecan detrás de los árboles de la Casa de Campo, van por los contenedores de la zona rebuscando comida y muchas veces tienen que ser sorteados por conductores porque te los encuentras empujando carros de supermercado por las carreteras que recorren el recinto. Es un peligro, aunque son personas pacíficas», añade.

La Junta Municipal del Distrito de Latina ya solicitó hace un mes que se instara al área de gobierno competente para que se busquen soluciones, a través de los servicios sociales, que consigan la desaparición del asentamiento ilegal situado bajo este puente peatonal que rechaza cualquier ayuda municipal. Son conocidos ya como «los nómadas de la A-5».