Una pelea por un lío de faldas deja sin taxis la T-1 durante dos horas

José «el de San Blas» agredió a Antoñito «El Pilón» por airear un «affaire» con su ex mujer.

Uno de los taxistas tuvo que ser atendido en la bolsa de taxis de la T-1, que la Policía cortó durante dos horas.
Uno de los taxistas tuvo que ser atendido en la bolsa de taxis de la T-1, que la Policía cortó durante dos horas.

José «el de San Blas» agredió a Antoñito «El Pilón» por airear un «affaire» con su ex mujer.

Ayer por la mañana, en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, todas las miradas se centraron en los taxistas «Antoñito El Pilón» y José «el de San Blas». Estos dos asiduos de la bolsa de taxis de la Terminal 1 del aeródromo –el parking donde los conductores del gremio esperan en fila la llegada de viajeros para trasladarlos en su vehículo–, comenzaron una escandalosa trifulca que dejó a «El Pilón» tendido en el suelo con varias heridas en la cabeza.

Eran las 10:00 horas de la mañana cuando, entre varias filas de taxis aparcados, «el de San Blas», un varón de unos 40 años, esperaba impaciente la llegada de «el Pilón», de 60. Nada más verle empezó a increparle. Le acusó de haber contado a viva voz por todo el aeropuerto que «se había tirado a su mujer», según contaron algunos de sus compañeros de trabajo a este periódico.

Estas acusaciones hicieron que el ambiente se caldeara y los dos hombres terminaron inmersos en una pelea en la que «el Pilón» resultó herido grave en la cabeza después de que «el de San Blas» le propinara «una patada en la cabeza que le dejó en el suelo sangrando», según explicaron los testigos. Tras impactar bruscamente contra el asfalto, el hombre quedó inmóvil rodeado de un pequeño charco de sangre en el suelo, según confirmó otro testigo del incidente.

Entre los taxistas de la zona comentaban ayer que este conflicto era «algo que ya se veía venir desde hace tiempo» porque, según señalaron algunos trabajadores, «ya tenían otros amores reñidos antes de la pelea». De hecho, sus compañeros de trabajo ayer no dudaban en definir a «el Pilón» como un hombre «muy, muy bocazas», y a José como una persona «demasiado impulsiva y nerviosa», por lo que era cuestión de tiempo que ambos tuvieran «un encontronazo», dijo un taxista de la zona que conocía muy bien a estos dos hombres.

Hasta el lugar de los hechos se trasladaron agentes de la Policía Municipal de Madrid y de la Policía Nacional que acabaron deteniendo a «el de San Blas» sin que éste opusiera ningún tipo de resistencia. Además, con todo el revuelo que se produjo, los agentes se vieron obligados a cortar, alrededor de dos horas, el acceso de otros conductores a tres de las diez filas que se forman, cada día, para que los taxistas puedan esperar la llegada de sus clientes. Esto obligó a muchos de ellos a reorganizar su ruta diaria y a trasladarse a otras terminales para seguir con su jornada laboral.

Por su parte, los efectivos del SAMUR, atendieron a «Antoñito» en el mismo lugar de los hechos, sin tener que ser trasladado a un centro hospitalario, pese a la espectacular caída y heridas de la cabeza.

No obstante, el de ayer no es un incidente aislado. Algunos taxistas afirmaron que «estas peleas suelen ser habituales» porque estos conductores se tiran «horas y horas» esperando para «pillar algún servicio bueno» y eso hace que los ánimos no sean los mejores. Además, señalan que «el irritante intrusismo de los vehículos de alquiler con condurtor no ayuda a apaciguar. «La falta de clientes es un problema, pero ahora nos los roban ¿cómo no vamos a estar irascibles?», se quejaban ayer.