Política

Vandalismo en las trincheras

La antigua casa de retiro de Felipe II amaneció con placas de amianto y escombros tirados.

Los arqueólogos del CSIC han hallado monedas romanas en la finca
Los arqueólogos del CSIC han hallado monedas romanas en la finca

La antigua casa de retiro de Felipe II amaneció con placas de amianto y escombros tirados.

Las trincheras de Rivas Vaciamadrid, que datan del año 1937 y que están siendo exploradas estos días por arqueólogos del Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han sido objeto de vandalismo en las últimas horas. Una zona hasta ahora inexplorada, rica en lo que respecta a patrimonio histórico –se encuentran los restos de un destacamento republicano pertenecientes a la batalla del Jarama– y que permanecía abierta al público, contará a partir de ahora con restricciones por motivos de seguridad.

Así lo han denunciado los investigadores. En la zona de las trincheras, que abarcan varios kilómetros y que cuentan con dos metros de profundidad, se ha destruido un hogar de un refugio, así como una chimenea, zona en la que los arqueólogos han encontrado medicinas de la época. Del mismo modo, el nido de ametralladoras, cuya estructura es de ladrillo, ha sido derrumbada. Al parecer, el origen de estos destrozos podría estar en la celebración de un cumpleaños infantil, pues se encontraban varios niños –unos 50– a los pies de las excavaciones después de la celebración de una jornada de puertas abiertas el pasado sábado.

Tampoco se ha librado uno de los puntos más valiosos de los trabajos que realiza el CSIC: la Casa de la Peña Blanca, hogar de retiro de Felipe II y antigua villa romana, a tenor de las monedas del siglo IV halladas durante las excavaciones. Aparte de que han arrojado neumáticos en la zona y de que gente ha defecado en el lugar, también han tirado placas aislantes de asbesto y otros escombros en la casa, como si de un enorme contenedor se tratara. El asbesto, también conocido como amianto, es un material de construcción con el que los madrileños están desgraciadamente familiarizados, después de que haya sido vinculado a la aparición de varios casos de cáncer en trabajadores de Metro.

Afortunadamente, los arqueólogos del CSIC, según relata su responsable, Alfredo González-Ruibal, llevan los trabajos muy avanzados. Tal como informó LA RAZÓN en la primera semana de excavaciones, los científicos habían hallado, además de monedas romanas, una bala y una medalla pertenecientes a un brigadista, una taza de un soldado republicano, un proyectil soviético deformado tras chocar con una roca... «El conjunto es sorprendente. No esperábamos tanto, a pesar de que era un frente secundario», dice González-Ruibal. Y es que la pretensión de su grupo es «reconstruir el día a día de estos soldados». Entre los últimos hallazgos se encuentran un frasco de laxante –la alimentación deficiente les hacía sufrir problemas gastrointestinales– y un crucifijo. Sin embargo, la intención de los arqueólogos, que es la de mostrar toda esta zona al público, podría verse limitada tras estos actos de vandalismo. Así, el Ayuntamiento prevé balizar el lugar, mientras que la Policía Municipal hará rondas para comprobar que el yacimiento de Rivas Vaciamadrid continúa intacto.