La vida en un Post-It

La Razón
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Divorcio

«¡Nene, la del Barcelona, no! Vamos a comprar la de Bop Esponja», le recrimina una mamá a su hijo en mi tienda, cuando el crío se empecina en llevarse un parche termoadhesivo con el escudo del Barça. «¡¡¡Quiero ese!!!», grita y comienza a llorar de forma desconsolada. «Me da igual que llore –me dice a mí la madre-. Mi marido es un fanático del Madrid. Estamos mal (muy mal) desde hace meses. Si ve aparecer al crío con el escudo del Barcelona, se arma una de tal calibre que hoy mismo nos separamos... Estoy convencida». «¡Pues si no quieres la de Bop Esponja, ninguna!» –le digo yo al llorón, cerrando de forma definitiva el álbum de los termoadhesivos. Sólo me faltaba a mí que me acusaran de colaboración en un divorcio por ganarme un par de euros....

Morosos

Está comprobado que las crisis agudizan el ingenio. Entre otras muchas ocupaciones, me dedico al arrendamiento de plazas de garaje. Una de mis inquilinas inventa cada mes una disparatada historia para justificar el retraso en el pago del alquiler. A finales del mes pasado me la encontré por la calle. ¿Qué ocurre este mes? –le pregunté. «No te lo vas a creer –me dijo-, pero iba a tu casa a pagarte con el dinero en el bolso, cuando sonó el móvil: me comunicaron que mi prima había muerto. ¡De repente y en la flor de la vida! –no pudo continuar hablando; sacó un pañuelo y secó las lágrimas que resbalaban por su rostro-. Así que me fui a la floristería y le compré una corona. TU PRIMA NO TE OLVIDA ¿Lo entiendes, verdad?» «Más o menos» –le dije. No pude hacer otra cosa que darle una palmadita de consuelo en la espalda y el pésame. «El próximo mes, te pago los cuatro que te debo». Temo que cuando vuelva a encontrarme con ella, la habrá abducido un ovni o su hámster se habrá comido el dinero del alquiler.