Zoido sigue firme mientras la huelga divide a los sevillanos

Lipasam reitera a los trabajadores su flexibilidad en la aplicación de ajustes necesarios

Primeras imágenes de acumulación de suciedad. En una huelga de basuras pierden todos y quien más, la ciudad. El centro ya ofrecía un triste aspecto pese al cumplimiento de los servicios mínimos. Hoy irá a peor
Primeras imágenes de acumulación de suciedad. En una huelga de basuras pierden todos y quien más, la ciudad. El centro ya ofrecía un triste aspecto pese al cumplimiento de los servicios mínimos. Hoy irá a peor

¿Merece un peón de Lipasam cobrar entre 1.100 y 1.700 euros al mes, teniendo en cuenta que el máximo responde a un empleado con 25 años de antigüedad, que trabaja siete días seguidos de noche? ¿Cuánto gana un político haciendo «poco o nada» y en horario de oficina? ¿Qué es más ético: negarse a trabajar más por lo mismo o perder poder aquisitivo en solidaridad con la situación económica actual? ¿Es lógico cobrar menos y trabajar más para que 400 eventuales pierdan sus contratos o luchar por los puestos actuales? Son preguntas con muchos matices que han terminado por dividir a los sevillanos con la recién iniciada huelga de basuras. Se trata de una primera consecuencia, porque la primera jornada de paro no tuvo demasiado impacto. Eso sí, hoy, tras un lunes intenso, las calles de la capital empezarán a notar los efectos del conflicto.

La frase «divide y vencerás» se atribuye a Nicolás Maquiavelo. Según los trabajadores, es lo que ha pretendido Zoido al hacer públicos los sueldos. En cambio, el Gobierno local habla de respuesta al «chantaje» y de «irresponsabilidad» de la plantilla. Sea como fuere, para los ciudadanos, que no sufrían una huelga de basuras desde 2000, es motivo de división y, cada vez más, se decantan del lado del Ayuntamiento. Sobre todo, tras ofrecer el sábado la posibilidad de combinar la reducción salarial directa y «una aplicación más eficiente de la jornada laboral» –echar más horas–, de forma que la reducción de la partida de gastos de la empresa se ajuste siempre en 3,3 millones. El comité de empresa se negó.

Petición desde la oposición

La oposición reprocha al alcalde que no tome las riendas de la negociación. Ayer, Zoido ejerció de líder del PP-A en Córdoba y hoy se traslada a Madrid para promocionar la exposición sobre las santas de Zurbarán. Tanto Juan Espadas como Antonio Rodrigo Torrijos le recuerdan su condición de presidente de Lipasam. En cualquier caso, la estrategia política municipal obliga a mostrar firmeza. Lipasam puede ser un buen o mal precedente para el futuro del alcalde y ceder a la primera amenaza (cumplida) abriría la veda al resto de colectivos como la Policía o los Bomberos, que esperan impacientes. Aun así, fuentes municipales insisten en que la mesa de negociación continúa abierta y la predisposición al diálogo se mantiene intacta.

Desde el comité de empresa se llama a mantener el pulso para derrotar a Zoido y se esgrime que en el trasfondo se encuentra el deseo de privatizar la empresa, como ha sucedido en otras ciudades donde gobierna el PP.

Por parte del Ayuntamiento no hubo ninguna aparición pública para hacer balance de la primera jornada, pero el alcalde a través de Twitter negó por enésima vez la privatización: «Buscamos la eficiencia de la empresa manteniendo su carácter público y los puestos de trabajo». El alcalde recordó que en los talleres se hizo una reestructuración y, aún así, hay 80 personas trabajando en ellos. Y recordó que «a los mandos y personal de oficinas se les ha quitado ya el incentivo de productividad que equivale al 7% de su salario bruto».

La jornada transcurrió con cierta «normalidad» por parte de los trabajadores. El comité habló de un 100% de seguimiento del paro, respetando los servicios mínimos decretados por la Junta (30%). La madrugada del lunes, en cambio, salieron seis camiones y cuatro tuvieron «averías».

A última hora de la tarde, el propio Zoido participó en una reunión del equipo de Gobierno para evaluar los daños colaterales de la huelga. Fuentes municipales, en cualquier caso, desgranaron un rosario de incidencias: contenedores boicoteados taponando accesos, cerraduras dañadas en las instalaciones del Parque Sur y Norte, buzones de recogida de neumáticos saboteados. Desde el Consistorio se valoró la colaboradora acción ciudadana ante estas situaciones.

Durante el día no se registraron imágenes de acumulación de basura, aunque con el paso de las horas empezarán a ser algo normal. La paciencia de los sevillanos será un requisito fundamental.