Así será la reducción de movilidad en el sur de Madrid

La Comunidad de Madrid ultima las medidas para reducir el número de contagios en algunas zonas de la capital donde no se observan con rigor las reglas de distancia social y sanitarias

“Tenemos un número importante de personas que no cumplen con los aislamientos ni con las cuarentenas”. Este es el problema de base. Ya así lo explicó en “Mas de Uno”, de Onda Cero, el consejero madrileño de Justicia, Enrique López. En la Comunidad de Madrid la ocupación de camas UCI está entorno al 80% con 200 camas libres, pero la evolución en algunos municipios y barrios de la capital ha llevado al gobierno regional a plantearse la reapertura del hospital de IFEMA para descongestionar los hospitales más saturados, además de valorar la limitación de movimientos en estas zonas, tal y como anunció el viceconsejero madrileño de Salud Pública, el doctor Antonio Zapatero. Enrique López aseguró que “la palabra confinamiento tiene diferentes significados y por eso alarma, pero hay que tranquilizar a la población”. Explica que “se trata de limitar, de reducir la movilidad y los contactos para evitar un factor de riesgo como es la relación humana”.

Asimismo, recuerda que solo se está planteando en “aquellas zonas donde la incidencia de contagios es más elevada”. Pero confirma que desde la Comunidad de Madrid no pueden confinar, por lo que hace un llamamiento a la tranquilidad. También ha reiterado que son los que más pruebas PCR hacen de toda España. Unas palabras ajustadas a la realidad y a los datos. En lo que tiene que ver con estos últimos, la situación es especialmente preocupante en cuatro de los 21 distritos de la ciudad, todos ellos vecinos y situados en el sur: Villaverde, Puente de Vallecas, Carabanchel y Usera. Estos puntos situados en la orilla sur de la M-30 son los que presentan a día de hoy una incidencia de positivos más alta. A nivel logístico es casi imposible controlar la movilidad de estos distritos de forma íntegra, ya que una parte importante de sus vecinos no trabaja en su interior, sino en otras zonas de la ciudad. Y también parece poco realista si tenemos en cuenta que a pesar de que sólo son cuatro de los 21 distritos, concentran casi la cuarta parte de la población de la ciudad, un 23%, con 794.375 vecinos. Desde la Comunidad de Madrid no se cansan de aclarar que estas eventuales limitaciones de la movilidad tendrán un carácter más de recomendación que de obligación. En todo caso, los vecinos de las zonas afectadas podrán seguir yendo a trabajar, llevando a sus hijos al colegios y yendo al médico. De lo que se trata, explican en el Ejecutivo, es de limitar al máximo los contactos sociales –familiares y entre amigos– que no sean esenciales y que, en esta segunda ola, se están demostrando como el elemento clave a partir del que se explica buena parte de los contagios y de los rebrotes.