Fiat 500L, un 500 para la familia

La marca italiana trata de extender el éxito de su 500 con esta versión monovolumen que ofrece una sorprendente habitabilidad.

El frontal recuerda al diseño del 500 original, aunque eso y el nombre es prácticamente lo único que tienen en común.
El frontal recuerda al diseño del 500 original, aunque eso y el nombre es prácticamente lo único que tienen en común.

No es un 500 más grande, sino un modelo totalmente nuevo con una capacidad sorprendente y una funcionalidad interior casi ilimitada, que aprovecha al máximo sus 4,14 m de longitud exterior. Conserva su nombre, sí, pero es un coche del segmento superior.

El 500L se plantea como el coche al que accederán los actuales propietarios del popular 500 cuando éste se les quede pequeño, bien desde el punto de vista familiar, bien desde el punto de vista del ocio.

Se trata de un coche compacto, pero bastante más alto de lo que parece en fotografía. Dentro, es como una odisea del espacio, que sorprende también por la anchura, capaz para 3 adultos de 1,90 m en el asiento de atrás, y tiene mucho espacio longitudinal para las rodillas.

Destaca por su estilo amigable y desenfadado, con abundancia de huecos portaobjetos (22) En uno de ellos, el de la consola central entre los asientos delanteros, va la habitual toma de corriente para funciones múltiples, como... alimentar una original cafetera Lavazza con forma de termo; llevando unas cápsulas y una botellita de agua, el 500L podrá prepararnos un delicioso café.

Respecto a modularidad, la banqueta del asiento trasero se puede regular longitudinalmente por mitades, con un recorrido de unos 12 cm. En posición adelantada, la capacidad del maletero pasa de 343 a 400 litros de capacidad, y ambos asientos se pliegan con solo accionar una palanca, elevando la capacidad total a 1.310 litros.

Más información sobre el Fiat 500L.