¿Un temporal sin responsables?

Desde hace días conocíamos la llegada de un gran temporal. Pese a ello ha existido una gran imprevisión a lo que se une la irresponsabilidad de numerosos conductores

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplaza este domingo al Ministerio del Interior para presidir la reunión del CECOD, el Comité Estatal de Coordinación y Dirección del sistema nacional de Protección Civil para evaluar los efectos del temporal Filomena.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplaza este domingo al Ministerio del Interior para presidir la reunión del CECOD, el Comité Estatal de Coordinación y Dirección del sistema nacional de Protección Civil para evaluar los efectos del temporal Filomena.Rodrigo JiménezEFE

Uno de los aspectos más interesantes de la Nueva Política es que la izquierda populista que nos gobierna nunca es responsable de nada. Esta impunidad es impresionante, pero nos hemos acostumbrado a ello, porque estamos ante el gobierno que mejor maneja la propaganda y la comunicación. Lo hemos visto primero con la gestión de la pandemia luego con la descoordinación, a pesar del estado de alarma, de la campaña de vacunación y ahora con un temporal donde no se han utilizado todos los medios militares disponibles a tiempo.

Desde hace días conocíamos la llegada de un gran temporal, al que se le ha dado el pintoresco nombre de Filomena, afortunadamente no conozco a nadie con este nombre porque menudas bromas produciría. A pesar de ello, ha existido una gran imprevisión a lo que se une, como siempre, la irresponsabilidad de numerosos conductores que han salido alegres a la carretera pensando que Filomena no les iba a afectar. A muchos les llegó su visita con los depósitos casi vacíos, sin ropa de abrigo o alimentos. Por ello, una medida que se podría haber adoptado era restringir la circulación en las carreteras.

Me ha impresionado ver un gran número de coches, camiones e incluso autobuses municipales abandonados en las carreteras. No lo entiendo. Es verdad que Filomena ha desbordado cualquier previsión negativa. No recordamos un escenario similar en Madrid y otros puntos de España desde hace varias décadas. En este punto es donde resulta inexplicable que no reuniera hace una semana el Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Sistema Nacional de Protección Civil. Con este nombre tan largo debe ser muy importante y me recuerda a los nuevos ricos o recién ennoblecidos que se llamaban Álvarez, Pérez, Fernández, García o Gómez que se añadían un «de» con otro apellido que diera más lustre.

Esto hubiera permitido desplegar la UME, así como otros muchos medios que tiene el Ejército para garantizar la circulación en las carreteras, aeropuertos y ferrocarriles. Por tanto, es verdad que no podían hacer que Filomena descargara menos nieve, pero si limitar los efectos del desastre. En cambio, el ayuntamiento y la comunidad de Madrid se han volcado utilizando todos los medios que tenían a su alcance, pidiendo a la participación del ejército, lo que atendió con rapidez la ministra Robles su eficacia habitual, y sus líderes, Ayuso y Almeida, al pie del cañón. Los errores del gobierno socialista-comunista no importan, porque para eso está la propaganda y gracias a ello todo le sale, finalmente, gratis total.