La charla en un pasillo
«Los socios comunistas y antisistema del gobierno no son del agrado de Estados Unidos»
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La política internacional es muy compleja y se mueve por relaciones personales e intereses nacionales y juegos multilaterales. Las cosas no son blancas o negras. Es verdad que acostumbramos a convertirlos, precisamente, en cuestiones simples, pero hay que tener una perspectiva temporal. El error del encuentro entre Biden y Sánchez ha sido generar una expectativa tan grande que ha provocado una sensación de fracaso. Es algo que me sorprende y siento decir que no caeré en la ridiculización como recurso fácil para atacar al presidente. La estrategia inteligente hubiera sido hablar del encuentro una vez que se hubiera producido y enmarcarlo en el paso previo a una reunión más consistente y de larga duración. Está claro que Asuntos Exteriores ha mostrado una impericia increíble, porque ha convertido en un fracaso lo que tenía que ser, simplemente, romper el hielo y organizar una visita de Sánchez a Washington que es lo que corresponde en estas circunstancias. España y Estados Unidos han tenido unas buenas relaciones a lo largo de la Historia, aunque con aspectos muy negativos como fue la Guerra hispano-estadounidense de 1898, donde perdimos Cuba, Puerto Rico y Filipinas, pero es remontarse al siglo XIX.

Fuimos claves en el éxito de la independencia de las colonias contra la metrópoli, algo que luego nos devolverían los británicos con el proceso de emancipación de los territorios que formaban los virreinatos de la América Hispana. A lo largo de los siglos XX y XXI, ha sido un socio fundamental en todos los terrenos y están las bases aérea de Morón de la Frontera (Sevilla) y naval de Rota (Cádiz) desde los tiempos de la Guerra Fría. Por tanto, los intereses cruzados son tan importantes que es lógico que nos tengamos que llevar bien. Por ello, sacar de contexto este desliz elevando la anécdota a categoría me parece un grave error de análisis en el que no pienso caer a pesar de mis discrepancias y críticas con la política gubernamental. No tengo la más mínima duda de que Sánchez será recibido en la Casa Blanca y entonces qué dirán los que ahora se ensañan con esa conversación de pasillo. Es cierto que los socios comunistas y antisistema del gobierno no son del agrado de Estados Unidos. Es algo en lo que coinciden demócratas y republicanos.