Nueva era en los institutos japoneses

«Color de pelo, ropa interior... Las escuelas públicas de Tokio relajan por fin algunos de sus estrictos códigos de vestimenta»

Esther Sieteiglesias

Nació con el cabello castaño, una tonalidad cálida que la diferenciaba del resto de sus amigas japonesas. Sin embargo, en su instituto de Osaka le hicieron pasar por un auténtico calvario. Las reglas educativas son muy estrictas y a esta adolescente nipona le obligaron a teñirse de morena para asistir al centro o incluso aprobar. Su madre llegó a verse con el claustro de profesores en 2015 para confirmar que su hija era castaña natural. No sirvió de nada. Las inamovibles normas eran claras: no se aceptan colores para el cabello que no sea el negro ni las decoloraciones. La pobre comenzó a teñirse, pero en cuanto le crecía el pelo y aparecían sus raíces más claras, era amonestada. Hasta la dejaron sin un viaje de fin de curso tal y como publicó entonces la prensa local. Ya en 2017, tras aguantar dos años, denunció a su instituto público y el año pasado ganó el juicio. La estudiante recibió el equivalente a 2.500 euros en concepto de reparación por el estrés educativo causado.

La historia de esta joven se comparte estos días entre los adolescentes del imperio del sol naciente. A partir del 1 de abril, con el inicio del curso, verán una esperada relajación de la severa normativa. Tokio es una de las regiones japonesas que apenas había revisado su modelo de uniforme escolar desde principios del siglo XIX. Incluso en algunos centros educativos habían pedido a los alumnos que sus camisetas fueran beige para que no se transparentasen bajo sus uniformes. La única ropa interior aceptada era monocolor blanca, gris, azul marino o negra. Nadie podía salirse de esa gama.

Son cinco las restricciones que unas 200 escuelas públicas de Tokio dejarán de aplicar. Además de actualizar el código de vestimenta, abolirán un sistema arcaico de castigo. Los alumnos ya no podrán ser sancionados con «arrestos domiciliarios». Asimismo, dejará de estar prohibido el corte de pelo masculino tan de moda entre los artistas de Asia –el conocido como «peinado en dos bloques», largo por arriba y corto en la parte inferior–. Hasta ahora, la melena de las alumnas siempre debía ser recta y azabache. En la mayoría de centros, si se demuestra otra tonalidad de nacimiento o se tiene el cabello rizado, ya no tendrán que modificarlo para ir a clase. Podrán ser ellas mismas.