Rosetta Forner

A falta de buena educación...

A falta de buena educación...
A falta de buena educación...larazon

Tengo un «descapotable a pedales» pues me encanta la libertad de movimientos que permite una bici; eso sí, no voy por las aceras, pues un peatón siempre es más vulnerable que una bicicleta, y ésta más que un coche.

Considero que la esencia de la necesidad de tanta reglamentación estriba en la falta de «sentido común» («el menos común de todos los sentidos») y de educación, así como de un exceso de «prisas», de «rudeza» y de «estrés». Lo de dejar pasar a una bici en el paso de peatones, o en una rotonda, es una mezcla de educación, amabilidad y serenidad. No creo que aquellos que carezcan de esta «mezcla» vayan a ponerla en práctica por más «normas» que dicte la DGT. El coche se ha convertido, para muchos, en un «arma de prepotencia masiva», que impele a practicar «el asalto a la rotonda»: basta con pararse a ver las competiciones que se organizan para entrar en la misma antes que el otro.

Suelo preguntarme si en su lugar de trabajo compiten y plantan cara con el mismo ahínco que en la rotonda. O, por el contrario, agachan la cabeza esperando el momento de coger el coche y sacarle humo a sus frustraciones dándole al pedal del acelerador. La mala educación es una suerte de «ley» paralela según la cual la edad del conductor y la cilindrada del coche «obligan» a avasallar a los coches más pequeños o conducidos por gente más mayor. Menos grosería al volante y más ver «La vida en Rosetta».