«A pair of balls»

La mujer del viceprimer ministro británico ha dicho «cojones» en un acto público. Lo ha hecho delante de su marido y de señores súper serios, así que la cosa ha dado la vuelta al mundo. Miriam González, la esposa de Nick Clegg, pidió el micrófono en un foro importantísimo para interrumpir a todos y con una voz muy suavecita afirmó que los padres que cuidan a sus hijos tienen más «cojones», criticando seguidamente a los que creen que el cuidado de los niños no es trabajo para los varones. En vez de dejar la fiesta en paz, llamó dinosaurios a los que piensan que esas funciones son femeninas y les dijo a los muchachitos presentes que ser responsables en la crianza no afectará a sus niveles de testosterona. El pasado enero ya mostró la influencia indisimulada que ejerce sobre su Clegg. En un arranque de carácter demostró estar furiosa con Nick por su debilidad a la hora de suspender a un miembro de su partido acusado de continuos abusos sexuales. El tipo fue relegado oficialmente y todo quisque comprendió que es una tía de armas tomar, sobre todo cuando se trata de ponerse en jarras y pegar una voz. Miriam es una prestigiosa abogada y es de Olmedo, provincia de Valladolid. De entre ambas circunstancias la más admirable es la de ser de Olmedo, y serlo, además, ejerciendo. Dicen que en el pueblo, durante las vacaciones, prefieren mezclarse con la masa. Ole por ella, palabrotera, recia, directa y firme. Y ole por él, un líder político de primera fila que no duda en dejar claro que tener una mujer que no se arredra no le convierte en un mierda. «With a pair of balls, Mr Clegg».