Bueno y le basta

El Barcelona sufrió para derrotar al Espanyol en el Camp Nou. El Real Madrid pasó las de San Amaro para vencer al Rayo en Vallecas. El Atlético, tercero en discordia, pero segundo en la tabla, venció con autoridad y suficiencia al Athletic Club en el Vicente Calderón. El Atlético, nacido Athletic a imagen y semejanza del padre bilbaíno, le dio un repaso. Le ganó del primer al último minuto.

Al Atlético le basta con ser bueno. Ser además bonito sería como el palomino de añadidura que en la olla de algo más vaca que carnero tenía el Quijote para los domingos. No necesita añadiduras. Sospecho que a su hinchada le basta con ganar. La plantilla no está repleta de figuras universales a las que exigir grandes gollerías. Su entrenador tampoco es mediático y puede ser considerado de casa. Como algunos de los componentes de la plantilla en quienes la fe en el «Aleti» se nota.

El Athletic Club disparó con peligro por vez primera cuando el encuentro estaba más que resuelto. Fue Muniain, quien había pasado inadvertido hasta entonces. Muniain se ha hecho mayor, pero da la impresión de que no ha crecido.

Una de las mejores noticias de la tarde colchonera fue Villa. Hasta ahora parecía incógnita. Ayer volvió a parecerse a sí mismo. No sólo por el gol que marcó, sino por su constante actividad, su facilidad para buscar el remate y para estar en todos los momentos de peligro para Iraizoz. El Athletic no decepcionó porque actuó como sabe. Los centrocampistas de casa lo empujaron siempre a su parcela.

Posdata. Muñiz Fernández no necesita nevera sino congelador. El árbitro asturiano, después de lo de Almería, necesita más que descanso.