Fútbol

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De hombres

La Razón
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Ese muchacho llamado Luis Suárez le hizo una plancha que ríete tú de la Rowenta a Filipe Luis y Filipe Luis colgó una foto de su pie en las redes sociales con un boquetito importante en el partido que enfrentó la otra noche al Fútbol Club Barcelona y al Atlético de Madrid y que acabó, como todos Vds saben, en tablas. Un ratito después Filipe Luis mató a Arda Turán y se dice y no pasa nada. Le metió un viaje que aún le debe doler al turco. Filipe Luis, que es un lateral que no se caracteriza precisamente por ser un asesino en serie ni un atracador de ancianas a la salida de los pabellones de descanso. No es el caso de Luis Suárez, cuestionado mundialmente por su afición a morder al contrario. A morder, ojo, no a entrar a destiempo, no a dar patadas, no a ir al balón duro, no a lesionar en un lance del juego, no a ser protestón, no a fingir en el área y pegar piscinazos. No, amiguitos, Luis Suárez es conocido en toda la bolica por su afición a morder al contrario. Este individuo se permitió la otra noche el lujo de reprochar a Filipe Luis que pusiera la foto que le diera la gana en sus redes sociales sobre el boquetito con el argumento incontestable de que «el fútbol es cosa de hombres». Haber empezado por ahí, cosita. Nos has dado en el bofe del amor a todas las tías, figura. Hay que ver qué habilidad y qué cosa más antigua, hijo mío. A esta ola de modernidad se han sumado Schuster, Pantic y Gallego, con lo que queda demostrado que en todas las casas cuecen habas y algunas nos quedan duras. Debe de ser que la masculinidad consiste en mantener el cencerro a la altura suficiente de los ojos más bajitos, justo donde habitan las gónadas. Apelar a la hombría para callar determinados comportamientos demuestra la sopa de naftalina en la que se mueve el fútbol y en la que, desgraciadamente, se mueve el mundo. Sepan disculparme: Sólo soy una mujer.