El Atlético va pudiendo

L16 Azul

El color azul es alegría, como el verde es salud. El campo, verde, es siempre placer para los sentidos. Azules de luz «prístina» (Azorín) los ojos de Mireia Belmonte. Rafa Nadal y ella: Nadal, ya, el mejor deportista español de todos los tiempos; Mireia, también (creo). Su año azul ha sido, está siendo, 2013 –y eso que acaba en 13–, en el que ha acumulado la ostentosa cifra de 33 medallas, 12 de ellas de oro. Mireia: azul y oro. Espaldas platónicas: anchas, macizas, poderosas como eran las de Platón, salvando la coyuntura del sexo (Platón fue atleta y adoraba el deporte: fíjense si era inteligente). «Mireia no tiene límites», dice su entrenador, Fred Vergnoux. ¿Cuál es el secreto de Mireia para lograr tantos éxitos? Sabedora y conocedora de sus posibilidades sin límite, la voluntad. Voluntad concebida sin pereza.

–Cada vez, en España, el deporte es más cosa de las descendientes de Eva que de los descendientes de Adán. Como en la televisión, donde cada vez hay menos hombres.

Hernán San Pedro es así de observador.

X18 Amaya

A todos les llega, o nos llega, esa ajadora y no siempre deseada hora de la jubilación. Es el caso de Amaya Valdemoro, la mejor baloncestista española de todos los tiempos. Casi dos décadas amando el baloncesto y amando a España. Dijo ayer en su despedida, en el Espacio 2014 de la Federación Española de Baloncesto, como jugadora: «Soy una privilegiada por haber podido vestir la camiseta de España 258 veces. Se me identifica con la Selección nacional y con la bandera de España. Me han dicho que no voy a vestir nunca más la camiseta de España. No es verdad, porque me la voy a poner ahora mismo». Y se la puso (aplausos a rabiar en un auditorio que estaba más abarrotado que nunca).

Hay que amar los símbolos, o sea la bandera nacional. Si todos amásemos los símbolos y sintiésemos, como Amaya Valdemoro, el orgullo de España, seguro que España hoy no estaría como está: preñada de políticos imputados, presuntos y secesionistas.

Dijo Goethe: «Todo cuando sucede es un símbolo».

J19 Aleluya

Miguel Cardenal, secretario de Estado para el Deporte, en los Desayunos de Europa Press. Si la salud depende de los niveles de felicidad, la salud del señor Cardenal es excelente. Contagioso su alto nivel de optimismo. Dijo que 2013, difícil por la crisis, ha sido, sin embargo, año de ideas, y «que no hay mejor camino para abrir mercados en el exterior que el deporte». Ciertísimo. No sólo abre mercados y une, sino que vacuna, también, contra los ponzoñosos Artur Mas y Oriol Junqueras (¿por qué se les considera demócratas a estos violadores de la Carta Magna?). Confesó con sinceridad digna de alabanza su trabajo en el Consejo Superior de Deportes: «Es el cargo más bonito que he tenido en mi vida». Auguró un 2014 mejor que el moribundo 2013.

V20 Conspiración

Clamor de Cardenal, Florentino Pérez y el ministro Arias Cañete: los tres contra el comisario europeo Joaquín Almunia. ¿Conspiración judeo-masónica, que se escribía en el jurásico franquismo, contra el poderoso fútbol español? Discrepo. Lo que está pasando con el matrimonio España-Europa es que en España, «hecha la ley, hecha la trampa» (vox populi).

A veces, oiga, no siempre.

–Siempre, no; pero bastantes veces, sí. Hay que leer los periódicos todos los días.

Las leyes europeas, sencillamente, son alérgicas a la nicotina de la trampa: éste es el problema real.

–¿Seguro?

–Yo nunca estoy seguro de nada, ni siquiera de que yo sea yo o sólo sea la sombra de mi yo (platonismo).

S21 Casta

El Atlético de Madrid, rey de la Liga por unas horas o un día (la jornada del domingo decidirá la duración de su reinado). Si fútbol es fútbol (Vujadin Boskov), fútbol también es sorpresa, sorpresa. Casi la da el Levante. Gracias a lo cual se vio un partido de casta: bravo, de suspense. Al final, por los pelos (3-2), la casta rojiblanca se impuso a la casta de los mediterráneos.

Los hechos, lo que cuenta hoy: el Atlético de Madrid cierra 2013 con este ramillete de rosas: está en los octavos de final de la «Champions League», ganó la Copa del Rey y es rey de la Liga. El domingo, Dios dirá. El espíritu o la casta de Cholo Simeone, y la casta de los jugadores rojiblancos. Tres peleando por el título da a la Liga un aire competitivo, más limpio y alegre. El Atlético, de momento, está pudiendo.