El fútbol, en peligro

Las investigaciones de Bruselas sobre algunas entidades futbolísticas españolas no son nuevas. El problema, si mal no recuerdo, empezó a rodar en 1999, aunque estuvo un tiempo dormido. Hace meses ya anunció la Comisión Europea que entraría en el fondo de la cuestión. Los españoles no son los únicos concernidos. También hay cinco holandeses y tres ingleses. Uno de ellos, el Tottenham. En el problema hay que distinguir varios capítulos. Madrid, Barcelona, Athletic y Osasuna, por ser clubes deportivos, entienden en Bruselas, que se han visto favorecidos al no tener el mismo gravamen fiscal que las SA. El Madrid, asimismo, está implicado en los posibles beneficios obtenidos por la recalificación de terrenos como los de la vieja Ciudad Deportiva.

Valencia, Hércules y Elche encontraron en el gobierno de su Comunidad avales financieros para obtener créditos. La defensa de algunos está en que las ventajas no fueron para los clubes, sino para sus fundaciones y en ello argumentan que hay diferencia. El Athletic se ha visto involucrado, además, en la operación de la que se ha servido para la construcción del nuevo San Mamés. En el consorcio figura también la administración vasca.

La situación económica de clubes y sociedades anónimas futbolísticas es caótica, lo que con justicia produce protestas entre la sociedad. Afortunadamente, las deudas principales gracias al acuerdo entre la Liga y el Consejo Superior de Deportes se están pagando. Entre enero del 12 y febrero del 13 disminuyó un ocho por ciento, es decir 62 millones de euros. Es la coartada ante Bruselas.

Posdata. La aplicación estricta de la ley podría causar la desaparición de varias entidades deportivas.