Música

El hombre que se jugó su carrera

Davis, su trompeta y la sordina que marcó su sonido
Davis, su trompeta y la sordina que marcó su sonido

¿Cómo informar a un profano del lugar que Miles Davis merece en la música moderna? Se puede hacer comparando con otras profesiones. Pongámonos en el lugar del aficionado neófito que quiere saber más sobre el trompetista. El material biográfico le hablará de su vida y obra. Y, puesto que Davis aplicó a la sexualidad, a la indumentaria y al consumo de sustancias la misma vocación exploradora que mostró en lo musical, cabe la posibilidad de que el público se quede con la imagen difusa y un poco estereotipada del enésimo trompetista de jazz con vida bohemia y técnica excelente. Pero lo que hace a Miles Davis genial es que, en su profesión, innovó la técnica de su momento. Aportó a la manera de hacer unos modos nuevos que provocaron que, desde ese momento, la trompeta se tocara de una manera un poco diferente. Es lo que han hecho Marc Márquez en las motos o José Tomás en el toreo. En el caso del motociclismo, Jarno Saarinen fue el primero en descolgar el cuerpo en las curvas y apoyar la rodilla en el asfalto para bajar el centro de gravedad y correr más. Muchos años después, Marc Márquez se dio cuenta de que no sólo podía apoyarse la rodilla sino también el codo y cambió de nuevo la técnica de paso en curva. En el toreo, José Tomás ha encontrado nuevos ángulos en los que acercarse al toro exponiendo su integridad física. De la misma manera, Davis buscó una manera de tratar la trompeta que extrajera sonoridades nuevas, al principio aparentemente inconexas, pero que se revelaban muy expresivas y de alta carga emocional. Como Jimmy Hendrix con la guitarra, hizo sonar su instrumento de una manera por primera vez diferente: después de ellos ya no se volvería a usar del mismo modo. Cambiaron, por tanto, la historia para siempre. Es la principal diferencia de esos genios con otras figuras de talento. Amy Winehouse, por ejemplo, fue una contralto de una expresividad y capacidades gigantescas; pero, una vez desaparecida, el rythm and blues y el soul se seguirá ejecutando igual que antes de que ella llegara. A eso se refería Michel Leiris cuando, aplicándolo a otras artes, escribió en 1939 «De la literatura considerada como una tauromaquia». Poner técnica, saber y experiencia al servicio de jugarse toda una carrera. Davis saldó con éxito una apuesta tan arriesgada. Por eso lo aclamamos como genio.