El sistema, boca abajo

El día en que el Madrid se frota las manos porque le ha tocado el Schalke, el Atlético ve factible deshacerse del Milan y el Barcelona mira harto preocupado al City, la Comisión invade ese espacio y sin pretenderlo, o sí, adquiere un protagonismo engorroso que al aficionado le importa menos que los dieciseisavos de Copa. Almunia reclamó primero la devolución de fondos europeos del sector naval español y puso a los astilleros en pie de guerra. Ahora se ha centrado en el fútbol. Seguro que no es ocurrencia sólo suya que Madrid, Barça, Athletic y Osasuna expliquen por qué no son Sociedades Anónimas, como el resto de los clubes integrados en la Liga. Javier Tebas, presidente de la LFP, en el Foro del Deporte celebrado ayer en la facultad de Ciencias de la Información, respondió a este humilde periodista que como no están en quiebra ni tienen problemas de tesorería, no es necesario.

Pues en Bruselas dicen que sí, porque se ahorran un dinero en la cotización de la Seguridad Social. Pero Almunia y su equipo van más allá: quieren saber cómo se produjo la permuta de terrenos para levantar Valdebebas y por qué el Athletic recibió dinero público para San Mamés. Hay sanciones asumibles; peor lo tienen Valencia, Elche y Hércules, que han de devolver los fondos que recibieron del Instituto Valenciano de Finanzas. ¿Cuánto? Suficiente para asustarse y poner boca abajo todo el sistema.