Empresa y guerra

Confieso que me acerqué a este libro con un prejuicio: Antonio Rubio Merino, «Así en la empresa como en la guerra. La estrategia bélica como paradigma del triunfo empresarial», Editorial Espasa. El prejuicio era el habitual frente a los que equiparan la guerra con el mercado. Todos recordamos, en efecto, que en la película «Wall Street» el siniestro Gordon Gekko preparaba sus fechorías inspirado por «El arte de la guerra» de Sun Tzu. Por fortuna, Rubio Merino despeja el equívoco desde el principio, y de hecho lamenta la asociación y la califica de «visión nefasta». Este economista, profesor y escritor, que coordina el foro de reflexión Piensa en Libertad (@Piensalibertad), se mantiene saludablemente al margen de las bobadas que infectan el pensamiento único antiliberal y antiempresarial, como la falacia de la suma cero o el odio a la excelencia y los beneficios, y desde luego empezando por la propia identificación entre la guerra, cuyo propósito es destruir, y la empresa, cuya razón de ser es crear. Su objetivo no es solaparlas sino compararlas, porque, siendo diferentes, tienen puntos en común, que el libro analiza y explora con un estilo ágil y con ilustrativos ejemplos históricos y cinematográficos. Aprendemos, así, con «vidas paralelas» de empresas y guerras reales, ponderadas según esos puntos en común: identidad, objetivos, armas, entrenamiento, combate, táctica, estrategia, jerarquía, banderas, soldados, generales y, claro está, las derrotas y sus lecciones.