La educación no está reservada a los políticos

La Razón
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En la plataforma «Mis padres deciden» hemos recibido con gran satisfacción las recientes sentencias del Tribunal Constitucional sobre la Educación Diferenciada porque avala y, nuevamente, refuerza la legitimidad de este modelo educativo, así como su derecho a la financiación pública. Los conciertos educativos no son un privilegio, sino un derecho que tenemos los padres y que hace posible que podamos elegir libremente el modelo pedagógico que consideramos mejor para nuestros hijos, sin discriminación por razones económicas.

Frente a estas sentencias, la consejera de Educación en Andalucía, Adelaida de la Calle, ha relacionado este modelo educativo con la violencia de género, lo que sin duda, muestra un desconocimiento de la realidad de la Educación Diferenciada. Está absolutamente probado y admitido por la comunidad pedagógica que la interiorización del principio de igualdad de género se logra también con el modelo de Educación Diferenciada. Desde estas escuelas se alcanza con toda normalidad este objetivo y da respuesta al modelo de sociedad que nuestro siglo demanda: una sociedad plural que se enrique con la diversidad de todos.

Los padres tenemos derecho a elegir libremente el modelo educativo que deseamos, dentro de una oferta plural con igualdad de oportunidades y de financiación porque todos –también los padres que hemos optado por la Educación Diferenciada–, pagamos impuestos con los que se genera el dinero público. O sólo financiarán aquello que le «guste» al partido en el poder? Cualquier argumento que invoque la Administración para la retirada de los conciertos, sólo está basado en una voluntad política para decidir el destino de los fondos públicos. Esta decisión no está fundamentada, en modo alguno, en que este modelo de escuela comporte una discriminación entre alumnos por razón de sexo. Porque si así fuera, estas escuelas no serían admisibles en nuestro ordenamiento constitucional, con o sin financiación. Es pura arbitrariedad decidir excluir este modelo del régimen de conciertos.

Aquí no se está atacando un determinado modelo educativo, aquí se sigue atacando la libertad de los padres de decidir la educación de sus hijos

Es necesario y posible un pacto educativo que se centre en la mejora de la calidad de la educación alejándola del debate político e ideológico y que garantice el derecho de los padres a decidir cómo educar a nuestros hijos. La educación no está reservada a los políticos, es de todos: de los padres, de los profesores, de los centros, de los alumnos... La falta de un pacto educativo es, sin duda, un fracaso. Podemos y debemos hacerlo pero es necesario el esfuerzo conjunto para alejar la EDUCACIÓN de los vaivenes políticos y superar el eterno debate de educación pública/educación concertada, porque en una sociedad democrática y plural no debe cuestionarse la validez de uno u otro. Simplemente, es una opción de los padres.