Las mariposas son libres

La Razón
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Después del derrape de imagen que sufrió a raíz del GP de Malasia, Valentino Rossi ha entrado en razón y ha retirado la denuncia que interpuso en el TAS por la fechoría que cometió. Aunque tarde, ha rectificado la trazada. El próximo Mundial de Moto GP, con idénticos actores, con «El Doctor», que perdió el título, Lorenzo, Pedrosa y Marc Márquez promete emociones fuertes, dentro de la legalidad. Esperemos. Rossi fue libre para denunciar y lo ha sido para recuperar la cordura.

Edward Albert tuvo que liberarse del yugo de su madre y encontrar a Goldie Hawn para descubrir que más allá de la ceguera y del protectorado materno había vida, y las mariposas son libres. Despojado de la soberbia, esa dura carga tan difícil de soportar, Rossi ha vuelto, sin más cuentas pendientes que aquellas que impongan adversarios y circuitos, sin lastre ni cadenas, liberado de prejuicios, por su bien. Es probable que una vez asumido que la batalla estaba perdida, «Vale» haya hecho una incursión en la deportividad para empezar en unos meses con ánimo renovado. Durante el examen de conciencia, habrá comprobado que con el reglamento en la mano el TAS le iba a dar en los morros con la mano abierta. Con tantos problemas y tantísimas promesas electorales, lo que corresponde es pensar con cabeza fría y sortear conflictos. Cualquier profesional que compite acepta las reglas; caso contrario el deporte sería una selva.

Los comités juzgan hechos y aplican la ley que todos aceptaron, para bien y para mal. El de Competición, en el caso del fútbol y la alineación de Cheryshev, no dudó en despejar el recurso madridista con argumentos que Apelación también ha esgrimido y que el TAD no ha rechazado. El proceso, qué remedio, sigue su curso, aunque desinflado. Y las mariposas son libres.