«Mamma, la Spagna»

Con seis días por delante para cavilar, hasta el inesperado encuentro del lunes con Italia, hay horas para buscar soluciones o volverse tarumba. De los errores se aprende, así que menos darle vueltas al desencanto y más preparar a conciencia el camino hacia la victoria. El plan inicial de Vicente del Bosque ante Croacia no era malo; frente al mejor equipo del grupo, los mejores, el once de gala... que murió de gloria, víctima de la autocomplacencia más que del cansancio. No tardó España en mostrar el camino de la victoria a los croatas con despistes imperdonables: el de Ramos, el de David de Gea, un par de balones al contrario del otras veces infalible Piqué en la línea de creación. La banda derecha desguarnecida: subía el lateral, Juanfran en este caso, y no le cubría nadie. ¡El penalti! Otra vez Ramos, que antes de ofrecerse voluntario no acertó con un par de remates de cabeza, que son su especialidad. No era su día, se pasó por la entrepierna el turno de lanzadores, adelantó a Cesc e Iniesta, y Subasic terminó de hundirle en la miseria. Ya en la «zona Cesarini», cuando los partidos de esta Eurocopa entran en el tiempo de la solución de urgencia, España volvió a despistarse y repitió los fallos iniciales: más autocomplacencia. Así que tiembla Italia, que esperaba en octavos un rival de menos categoría, y no a su implacable verdugo desde 2008. «Mamma, la Spagna», titulaba en portada «La Gazzetta dello Sport». Pues sí, la Roja, que si aprendió de los errores en la derrota con Georgia también extraerá conclusiones positivas de haber elegido la pista americana en lugar de un paseo por el parque. Y apuesto doble contra sencillo a que Del Bosque repite alineación contra los italianos, tras seis días de descanso.