Marruecos presiona

Las autoridades de Marruecos están presionando a la Comisión Europea y esta última quiere que algunos estados miembro, especialmente España y Francia, «carguen con el muerto». El «muerto» no es otro que la modificación, para endurecerla, de la norma sobre precios de entrada en las importaciones de frutas y hortalizas en territorio comunitario. La historia es la siguiente: durante los últimos años han sido numerosas las quejas de los productores y exportadores de la UE, especialmente de tomate, argumentado que el sistema de precios de entrada que se utiliza para evitar que lleguen estas mercancías a precios muy bajos no funcionaba como debía y no cumplía su cometido. Pues bien, durante la última reforma de la PAC, los ministros de Agricultura autorizaron a la Comisión para que, en el marco de los llamados «actos delegados», que son de su competencia, se modificase esta normativa para «endurecerla».

Así lo hizo la Comisión. Los de Marruecos tardaron en darse cuenta, pero cuando lo han hecho, alertados por los importadores franceses de sus productos, han comenzado una campaña de presiones argumentado que el cambio de la norma provocará graves perjuicios a su sector exportador de frutas y hortalizas, tomate sobre todo.

La Comisión ha empezado a recular y, aunque se trata de un asunto de su competencia, quiere compartir la responsabilidad con los estados miembro afectados y ha sugerido a las autoridades de Rabat que presionen también a España y Francia. Dicho y hecho, en las últimas semanas se han multiplicado las gestiones ante los Gobiernos de París y Madrid. Mientras tanto, el comisario Ciolos quiere llevar el asunto a la reunión del Consejo Agrícola.

A la vista de todo lo anterior, no es extraño que el sector español de frutas y hortalizas esté con la mosca detrás de la oreja, especialmente los que se dedican al tomate. Así se lo han hecho saber a la ministra García Tejerina la semana pasada. Quieren que finalmente se ratifique el cambio de la normativa sobre precios de entrada para endurecerla y también piden que, cuando eso se produzca, se vigile el cumplimiento de las nuevas reglas del juego, algo que tampoco sucedía hasta ahora. Ya veremos si lo consiguen, porque las presiones de Marruecos están siendo muy, muy fuertes.