Opinión

Milagros

Miércoles de Champions y de sorpresa: Ernesto Valverde deja a Messi en el banquillo. ¿Terminó el partido en Leganés con molestias físicas? ¿Hay que conservarle fresco y en perfecto estado de revista para el encuentro del domingo en Mestalla? ¿Es un castigo por no hacerse la foto con Bartomeu? La última cuestión es un dislate, supongo; las otras, sendas posibilidades, desterradas cuando «reapareció» en el minuto 56. Leo lo juega todo y necesita un respiro, es humano. Si Txingurri le ha convencido para que descanse, si no hay causa de fuerza mayor, también merece un diez por su trabajo en el diván. Con el 0-0 en casa de la Juve, el Barça ratifica el primer puesto.

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Nos convenció Luis García Berlanga de que los jueves tocaba milagro, y vistió a Pepe Isbert de San Dimas. Simeone adelanta la película a los miércoles y queda muy lejos de su alcance provocarlos porque antes de empezar el rodaje ya se lo han chafado. Confiaba el Cholo en que el ambiente de Bakú impresionara al Chelsea... A los 19 minutos el riguroso árbitro portugués dejaba al Qarabag con diez: penalti y expulsión. Todo el peso de la ley cayó sobre los azerbaiyanos y Antonio Conte pasó el rodillo. El Atlético cedió sendos empates ante el rival más débil; el Chelsea le endosó diez goles, 6-0 y 0-4. He ahí la diferencia y por ende la inmolación rojiblanca, salvo portento. Era preceptivo ganar al Roma; cumplió con un golazo de Griezmann, tijereta de dibujos animados, y otro de Gameiro. Primeras oraciones escuchadas. Necesita vencer en el último partido al Chelsea en Londres, y encomendarse a todos los santos para que el Qarabag arañe un punto en el Olímpico.

Eso sí que sería un milagro, ajustado al 3% de las probabilidades que tiene el Atlético de pisar los octavos de Champions y no dejarse arrastrar por el influjo de la Liga Europa, el último consuelo.

Y pasó el miércoles. Empató el Barça casi sin Messi y el Atleti lavó tarde su imagen.