Novena clave

Auto aceptación: estar cómodo con uno mismo es, según la ciencia, la novena clave para ser más feliz. Nadie, ningún ser humano, nace sin bondades y talentos propios, tanto en los físico como en lo psíquico, tanto en carácter como en capacidades creadoras. Si observamos a los críos ya lo vemos. Unos son mañosos, otros soñadores; unos leen con soltura, otros son atléticos... Cada niña o niño destaca claramente en algo. Si la sociedad no se empeñara en uniformarnos, en hacer jerarquías a los talentos de las personas, estaríamos mucho más satisfechos con nosotros mismos y con los demás. Si la sociedad entendiera que necesitamos de igual modo al que construye casas que al que opera corazones, al que cocina pan que al que escribe poemas, al que ara la tierra que al que investiga el cielo, nos resultaría mucho más fácil encontrar nuestro lugar en el mundo. Ese espacio desde el que uno puede ser y no solo tener. Puede dar y no solo tomar. Porque, queridos, para estar cómodo con uno mismo, tenemos que sentir que estamos aquí por algo, que somos especialmente fructíferos en algo. Y que ese algo no es para mí. Es, sobre todo, para aportar bienestar a los otros. Desde la escuela deberían enseñarnos que la belleza está en la diferencia. Si desde párvulos aprendiésemos a desarrollar la empatía con el extraño, los conflictos serían infinitamente más leves. La guerra serían cosa de locos a los que hay que curar. Y el mundo, con sus tragedias naturales, sería un bien amado para sus moradores. Gentes sin la hostilidad que trae la falta de comprensión a lo distinto. Porque para aceptarnos tenemos primero que aceptar con devoción al desconocido.