¡Ojo al Consell de mañana!

Me insiste a pesar de que me resisto a publicarlo. Mi amigo Rogelio me comentaba ayer «Iñaki, ojo al Consell de mañana. Alberto Fabra puede dar la sorpresa de una remodelación del Consell. A ver, si después de este aviso, te coge el toro». Me pongo a la faena y otras dos vías coinciden en «algo se está fraguando. El presidente y alguno más presentan una cara diferente a la habitual».

Pero, digo, el inquilino del Palau ha ratificado estos días que no habrá cambios en su Gobierno, que está encantado con sus consellers. Contestación automática «sí y Salvo también se cansó de asegurar que Djukic seguiría hasta final de temporada como entrenador del Valencia C.F. y ahí lo tienes, en la calle». Además, «el tsunami de Presidencia de segundo escalón es una previa, no es la composición definitiva que Fabra y alguna colaboradora han diseñado».

Entonces ¿quién o quienes serán las víctimas. La primera, el vicepresidente José Císcar. «No sé si por voluntad del jefe o a petición propia después de que le han ido retirando competencias en beneficio de Esther Pastor y han eliminado a sus personas de confianza que tenía en el Palau». Lo cierto es que su mirada puede estar fijada en las listas europeas, a pesar de lo caro que va a estar un puesto seguro de salida. La ascensión sería para el conseller de Sanidad, Manuel Llombart, y el resto ¡quién sabe!

Ante la insistencia, decido plasmarlo en este gallinero y, quizás y para desmentirme, lo único que logro es un retraso en los planes de Alberto Fabra. Demasiada pretensión por mi parte. Al menos, si así fuera, pasarán las Navidades en sus puestos de privilegio. Algo es algo. Así es la vida.