Pensando en el Barça

Mourinho no planteó el partido pensando en el adversario de turno, el Getafe, sino en el del miércoles en Copa del Rey, el Barcelona. Hizo rotaciones, dio descanso a Xabi Alonso, retiró a Cristiano Ronaldo cuando acababa de marcar su tercer gol y modificó la defensa del primer tiempo. Salió con Sergio Ramos, Albiol, Carvalho y Coentrao. Para el centro contó con Essien y Modric. Esta pareja no dio el resultado apetecible y en la segunda mitad volvió a probar a Essien de lateral, Sergio recuperó el centro y Khedira entró por Albiol. Con tales experimentos, el entrenador dejó en el ambiente las dudas sobre quiénes jugarán contra el Barça.

El Madrid tardó en hallar el modo de derrotar al Getafe y ello obligó a dar paso a Khedira. Con Özil de director de orquesta, con el mando en todas las grandes acciones, el Madrid consiguió mejorar su juego. El primer gol, que debió ser anulado porque Carvalho metió la mano entre las de Moyá, que había saltado a por el balón, obligó al Getafe a buscar más el ataque y, a partir de ese instante, fue apabullado. La sensación de peligro que había dado con anterioridad desapareció inmediatamente.

El Madrid entró en juego, Di María volvió a ser eficaz en las aperturas por la banda y centros precisos y Moyá, el mejor del Getafe, que llegó a hacer el más difícil todavía con dos paradas extraordinarias en dos remates consecutivos en la misma jugada, se vio más desprotegido. El equipo madridista, con su velocidad habitual, goleó y cobró moral en vísperas de recibir al Barça. La superioridad fue manifiesta.

Posdata. Auténtico «hat trick» de Cristiano Ronaldo. Tres goles consecutivos y en la misma portería.