Ya son 25 victorias

El Real Madrid acumula ya 25 victorias consecutivas esta temporada. No ha habido derrotas, sólo algún susto como el que le dio el Valencia el día en que el equipo de Pablo Laso luchaba por igualar el récord de aquel Real Madrid de Pedro Ferrándiz en la temporada 1960/61. Es una racha imparable, que comenzó con su victoria por 39 puntos ante el Bilbao y hasta hoy.

Una servidora, que no vivió los logros de Ferrándiz, porque no había nacido, tiene que reconocer que no ha seguido los del actual Real Madrid tanto como debiera, porque, oigan, no se puede estar a todo, recuerda, sin embargo, aquel otro quinteto titular de otros tiempos al que siguió con entusiasmo casi en la niñez. Iturriaga, Corbalán, Romay, Martín, Llorente... Era salir del colegio, a veces con el uniforme (el mismo, por cierto, que describía Almudena Grandes, tres años mayor yo, pero compañera de los Sagrados Corazones del Paraíso, en ese primer e impactante libro suyo titulado «Las edades de Lulú») y entregarse a la locura que se desataba en las gradas del Pabellón del Real Madrid. Tantas veces coreamos «Iturriaga», que nos dejamos la garganta. Debo reconocer que ningún otro deporte ha logrado hacerme vivir momentos tan inolvidables. Por eso, recibir las noticias, aunque sea sin haber sido espectadora, de un nuevo hito del Real Madrid, me pinta las nostalgias y me empuja a recuperar las ganas de acercarme a la cancha de baloncesto. No a jugar, claro, porque una es más bien deportista de salón, sino a vivir la velocidad que escribe el baloncesto canasta a canasta. Felicidades, baloncestistas blancos.