Alexis Tsipras domestica a la izquierda griega

La Razón
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El líder de Syriza, Alexis Tsipras, ha ganado las elecciones griegas celebradas ayer. Repite los mismos resultados que obtuvo hace ocho meses y tendrá que renovar la coalición con los nacionalistas de ANEL para poder formar gobierno. Pero con una diferencia fundamental: se ha quitado de en medio al ala más radical de su partido, lo que le permitirá afrontar la dura tarea de sacar adelante a su país bajo las estrictas condiciones económicas y financieras que le impone el tercer rescate europeo. El «nuevo» Tsipras estaba ayer muy lejos de aquel demagogo que prometió a los ciudadanos lo que no era posible cumplir. Ayer, sus primeras palabras fueron para anunciar que se abría una senda de «trabajo y lucha», para la que, sin duda, contará con el principal partido de la oposición, el centro derecha de Nueva Democracia, dada la complejidad y consecuencias sociales del programa de reformas que tiene que llevar a cabo en los próximos meses. Alexis Tsipras, pues, ha sabido reconducir a la izquierda radical griega hasta homologarla con las socialdemocracias occidentales. Grecia, que parece haber vuelto al concierto de la Unión Europea, tiene un difícil camino por delante, pero, por lo menos, ya no está a merced de los populismos irracionales.