Opinión

El populismo sin careta

La Razón
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La encuesta de NC Report que hoy publica LA RAZÓN sobre la percepción que tiene la opinión pública del partido Podemos, que lidera Pablo Iglesias, reduce el fenómeno mediático del año a sus justas proporciones: las de un movimiento de izquierdas populista, en cuyas manos la inmensa mayoría de los ciudadanos no pondría el Gobierno de la nación. Entre otras cuestiones, porque casi la mitad de los consultados (el 48,1 por ciento) afirma que conoce el programa electoral del nuevo partido, –un porcentaje excepcionalmente alto en la cultura política española–, y descubre en sus propuestas la vieja fórmula de ofrecer soluciones aparentemente sencillas a problemas complejos que caracteriza a los movimientos demagogos. En este sentido, puede decirse que la continua exposición de los dirigentes de Podemos en los medios de comunicación audiovisuales ha tenido el doble efecto de darlos a conocer entre amplias capas de la población en un tiempo récord y, a la vez, situarlos correctamente en el espectro político. Y es, paradójicamente, ese mayor conocimiento del modelo de gestión pública que propone Podemos lo que suscita mayor preocupación entre la mayoría de los ciudadanos, ante la posibilidad de que Pablo Iglesias pudiera obtener unos buenos resultados electorales en próximas convocatorias, convirtiéndose en un factor determinante para la gobernación de ayuntamientos o autonomías. Así, el 57,3 por ciento de los consultados cree que muchas de las personas que han votado a Podemos en las últimas elecciones europeas, o que se declaran futuros votantes del partido, desconocen realmente el contenido de su programa político, dando a entender que, si lo conocieran, no lo votarían. Como elemento de prueba, la encuesta pregunta por uno de los puntos más controvertidos de las propuestas de Podemos –referido a la política antiterrorista y favorable a las medidas de reinserción de los presos etarras–, con el apabullante resultado de que el 85,6 por ciento de los encuestados rechaza que los terroristas salgan de la cárcel sin haber cumplido completamente sus condenas. El informe de opinión, en definitiva, demuestra que la mayor parte del electorado ya ha identificado ideológicamente a la nueva formación, que tendrá, sin ninguna duda, sus mayores apoyos entre los votantes de la extrema izquierda, pero también entre los sectores antisistema que conformaron en su momento el movimiento de los «indignados» y que no encontraban cauces de representación política. Es decir, la misma base electoral de Izquierda Unida (IU), ahora considerada por muchos de los seguidores de Pablo Iglesias tan cómplice de la situación como el resto de las formaciones de carácter mayoritario.