El PSE no debe caer en la trampa de Eta y de Otegi

La Razón
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Los llamados «artesanos de la paz» patrocinaron ayer un nuevo paso en el desarme de ETA: la lectura de un manifiesto a favor del «gesto» de la banda terrorista. El acto contó con el apoyo del líder abertzale Arnaldo Otegi, PNV y PSE, además de los sindicatos, entre ellos, UGT y CCOO. La presencia de los socialistas vascos supone una distorsión de lo que ha supuesto el terrorismo en el País Vasco, algo que conocen bien y sufrieron. Dar validez a unos supuestos «intermediadores internacionales de paz» es falsear la realidad y el sentido de cuarenta años de terrorismo: ETA fue derrotada por la democracia y coraje de un puñado de personas que se negaron a ceder frente a la versión más totalitaria del nacionalismo. Según los planes de lo que queda de la banda, el próximo día 8 se producirá la entrega de las armas, escenificación con la que se quieren «blanquear» lo que fue el exterminio de las fuerzas constitucionalistas. El PP es el único partido con representación en Vitoria que no ha querido participar en un manifiesto lesivo para las víctimas y es injusto que el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, le emplace a apoyar la declaración que en este sentido se votará hoy en el parlamento vasco cuando Otegi, condenado por pertenencia a banda armada, se atrevió a decir que el PP «lleva mucho tiempo autoexcluido de la vida política y social de este país». Bien que lo sabe él y ETA. El PSE tiene la obligación de salir al paso de esta injuria.