Hollande: de la necesidad, virtud

La Razón
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El presidente de la República Francesa, el socialista François Hollande, anunció ayer un gran programa de lucha contra el paro que, en realidad, es el aperitivo de la reforma del mercado laboral que le viene reclamando la Unión Europea como parte del paquete de medidas de ajuste y que París se comprometió a impulsar al principio de la legislatura. Con la economía gala estancada y convertida en un lastre para la recuperación financiera de la zona euro y la peor tasa de desempleo en los últimos cuarenta años –el 10,6 por ciento–, el Gobierno de Hollande ya no puede retrasar por más tiempo las profundas reformas que exige un modelo productivo que se ha vuelto ineficaz y dependiente del dinero público. Las medidas contra el desempleo anunciadas por Hollande inciden en la reducción de cotizaciones sociales para las pequeñas y medianas empresas que contraten a nuevos trabajadores y en la ampliación de los cursos de formación para parados jóvenes o de larga duración. Aunque, sin duda, aliviarán algo el problema, precisan de la inevitable liberalización del mercado de trabajo para ser realmente eficaces. El anuncio del presidente, que se encuentra en su momento más bajo de popularidad, ha sido recibido con fuertes críticas por todos los partidos de la oposición.