Opinión

Algo huele a podrido en Dinamarca

La Razón
La RazónLa Razón

El Parlamento danés aprobó, con el apoyo de 64 parlamentarios frente a 41 abstenciones, una declaración de apoyo a un diálogo «democrático y pacífico» entre el Gobierno y la Generalitat catalana en relación con el proceso soberanista. Una «votación» instigada por los tentáculos de la ANC en el país nórdico y en la que varios partidos de la Cámara danesa han sido el «tonto útil» con el que el separatismo pueda orquestar su política-ficción. Y, de paso, han interferido de forma lamentable en un asunto interno de una democracia amiga.