Opinión

El debido apoyo a un gran juez

La Razón
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Frente al ataque premeditado y gratuito contra el magistrado Pablo Llarena por parte de los separatista catalanes procesados por rebelión, el Gobierno español debería haber adoptado una posición clara de respaldo y defensa del juez, sin escudarse en formalidades que no vienen al caso. La separación de poderes no sufre lo más mínimo porque desde Madrid se trasmita al Gobierno de Bélgica la irritación de la sociedad española por el comportamiento hacia nuestra democracia de algunos sectores públicos belgas.