La memoria como arma de destrucción

Pedro Sánchez ha optado por abrir el frente de la memoria histórica, pero llevándolo a posiciones extremistas donde suelen prosperar el disparate y los peores instintos. Proponer la anulación de los juicios llevados a cabo bajo el franquismo (¿sólo los políticos?) puede llevar a una situación de inseguridad jurídica total en la que podrían reabrirse casos y litigios que poco tienen que ver con los tristes avatares de la época. No comprender que la sociedad española ha cambiado es volver a reproducir el cainismo más básico.