Opinión

Podemos no hace en su casa lo que exige fuera

La Razón
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Podemos, poco a poco, está adquiriendo los rasgos de un partido marxista clásico, de estructuras rígidas, cerradas a la crítica interna, y con un discurso populista de cara al exterior y, por lo tanto, adaptable a las coyunturas, cualquiera que éstas sean. Así, mientras que uno de sus eurodiputados, Pablo Echenique, llama a la desobediencia civil en el caso de la consulta independentista catalana, su líder, Pablo Iglesias, prepara un reglamento para evitar «intrusos» y controlar el partido. Es decir, las disidencias.