Dos millones de jóvenes para «armar lío» con Francisco en Cracovia

El Papa aterrizará el miércoles en el país natal de Juan Pablo II, pero será al día siguiente cuando se encuentre con ellos.

El Papa aterrizará el miércoles en el país natal de Juan Pablo II, pero será al día siguiente cuando se encuentre con ellos.

Apenas quedan dos días para que comience uno de los encuentros que reúne en el mundo a más jóvenes: la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que este año se celebra en la capital de Polonia, Cracovia, y en la que se prevé asistan casi dos millones personas. Tras Río, Cracovia será la segunda JMJ en la que participará Bergoglio desde que es cabeza de la Iglesia católica y, como siempre, además de su cita con los jóvenes –a los que Francisco siempre anima a «armar lío»– en su agenda hay cabida para otros momentos de corte más social.

Desde España acudirán unos 30.000 jóvenes, de los cuales muchos se encuentran ya en camino por distintas ciudades de Europa hasta culminar su peregrinación en Cracovia. Según los organizadores se han registrado hasta hoy un total de 335.437 peregrinos de 187 países, aunque es normal que muchos de ellos no lo hagan y acudan sin inscripción. El país con mayor número de inscritos es Polonia con 80.000, seguido de Italia con unos 63.000. Después se encuentran Brasil, Francia, Portugal, Estados Unidos, México, Argentina y Alemania.

Esta JMJ tiene como tema «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia», en una evidente alusión al Jubileo de la Misericordia, que se celebra hasta el próximo octubre y uno de los asuntos que más interesa y de los que más habla el Papa.

A parte de la vigilia y la misa de clausura del próximo sábado y domingo, respectivamente, uno de los momentos más impactantes será la visita de Francisco a los campos de concentración nazi de Auschwitz y de Birkenau el viernes 29. Allí pasará unas dos horas en silencio absoluto –al contrario que sus predecesores cuando visitaron este lugar, donde sí pronunciaron unas palabras– para recordar el exterminio de más de un millón de personas en este campo. Por tanto, las únicas palabras del Papa en este lugar serán las que deje escritas en el libro de honor.

Allí se encontrará también con diez supervivientes de estos campos y a 25 de los «Justos de las naciones», personas que contribuyeron de alguna manera a oponerse al Holocausto o a salvar judíos.

Francisco recorrerá los lugares que recuerdan a San Maximiliano Kolbe, el sacerdote polaco que murió en Auschwitz al ofrecerse a cambio de otra persona. Bergoglio ha querido retirarse en oración en la celda donde el santo polaco fue encerrado para que muriera de hambre. Como curiosidad, justo ese mismo ese día, el 29 de julio, se recordarán los 75 años en los que Kolbe fue condenado.

Pero la aventura del Pontífice y de casi dos millones de jóvenes comenzará antes, el miércoles 27, cuando aterrice en el aeropuerto Juan Pablo II de Cracovia a las 16:00 horas procedente de Roma. A su llegada se trasladará al Palacio de Wawel para la visita a las autoridades polacas. Allí pronunciará su primer discurso y se reunirá en privado con el presidente, Andrzej Duda, y posteriormente se trasladará a la catedral, donde será recibido por el cardenal arzobispo de Cracovia, Stanislaw Dziwisz, quien fue el secretario de Juan Pablo II durante los 25 años que duró su pontificado. En la catedral mantendrá un encuentro informal con los obispos locales.

Por su parte, una de las principales novedades respecto a otros viajes es que en el arzobispado, donde se alojará, Francisco se asomará cada tarde para saludar a las personas que se reúnan en el exterior para poder verle. En otras ocasiones, el saludo del Papa a los presentes era algo espontáneo, pero el Vaticano ha preferido poner orden y cada tarde, además de quien se quiera acercar, habrá varios grupos de peregrinos invitados como enfermos o recién casados.

El 28 de julio viajará en helicóptero al santuario de Jasna Góra, en Czestochowa, donde en 1991 ya se celebró una JMJ. Allí Francisco venerará a la Virgen, de color negro, de la que Juan Pablo II era muy devoto. En el santuario, uno de los más visitados por los fieles polacos, oficiará una misa con ocasión del mil cincuenta aniversario del bautismo de Polonia.

Este día concluirá con el regreso a Cracovia, en el parque Jordán, donde tendrá la ceremonia de acogida a los peregrinos de la JMJ. Francisco llegará hasta allí a bordo de un tranvía ecológico y estará acompañado de algunos niños con minusvalías.

El Via Crucis tendrá lugar en la tarde del viernes 29 en el Parque Blonia, y el sábado visitará el convento donde está enterrada Santa Faustina Kowalska. Después irá al santuario de la Divina Misericordia, donde confesará a algunos jóvenes y celebrará misa en el nuevo santuario dedicado a San Juan Pablo II y en la que participarán miles de seminaristas, sacerdotes y consagrados de todo el mundo. Ese mismo día almorzará con 12 jóvenes en representación de los cinco continentes y se trasladará después al Campus Misericordiae para celebrar la vigilia de oración.

El domingo será el último día de la JMJ, que se clausurará como es tradición con una misa multitudinaria y un encuentro con los voluntarios por la tarde en el estadio Tauron Arena antes de regresar a Roma, donde llegará a las 20:30.

Hace apenas unos días el Papa envió un vídeo-mensaje a los jóvenes en el que asegura que la JMJ estará «marcada por el signo de la misericordia». Francisco afirma que esta 31° JMJ «me ofrece también la feliz oportunidad de encontrarme con la querida nación polaca». «Todo va a estar marcado por el signo de la misericordia, en este Año jubilar, y por la memoria agradecida y devota de San Juan Pablo II, que fue el artífice de la Jornada Mundial de la Juventud, y fue el guía del pueblo polaco en su reciente camino histórico hacia la libertad», dijo Francisco en recuerdo del que será sin duda uno de los protagonistas de estos días. «Deseo mucho encontrarme con ustedes, para ofrecer al mundo un nuevo signo de armonía, un mosaico de rostros diferentes, de tantas razas, lenguas, pueblos y culturas, pero todos unidos en el nombre de Jesús, que es el Rostro de la Misericordia», añadió el en vídeo.