El palco de los pobres

Un cartonero, un profesor de Villamiseria y la prima misionera del Papa, sus invitados especiales

Sergio Sánchez, en el centro, junto al profesor José María del Corral y detrás la prima del Papa, Sor María, ayer en Roma
Sergio Sánchez, en el centro, junto al profesor José María del Corral y detrás la prima del Papa, Sor María, ayer en Roma

Se ven cada cuatro años. Cuando sor Ana Rosa, de las Hijas de María Auxiliadora, vuelve a Argentina a ver a la familia desde que hace 46 años fuera destinada a Tailandia como misionera. La conversación con el hasta hace unos días cardenal Bergoglio siempre arranca de la misma manera. «¿Qué haces acá? ¡Te viniste!», dice él. Ella responde: «Acá estoy». Ayer, tocó una réplica nueva: «¡Sos tremenda!». No en vano, recorrió miles de kilómetros para llegar a San Pedro. Con esta broma, un beso y un abrazo recibió ayer el Papa a su prima salesiana. «Aunque es mi familia, abrazar y besar al Papa siempre es algo insólito y maravilloso», comenta a LA RAZÓN convencida de que Francisco «es el Papa que necesitamos, una persona austera, de mucha fe y mucha oración». «En Tailanda se ha acogido su elección con gran entusiasmo especialmente entre la comunidad budista, además de entre las alumnas y familias de nuestro colegio», comenta sor Ana Rosa. Ella fue uno de los tres invitados especiales que no faltaron a su encuentro con el nuevo Obispo de Roma, junto con Sergio Sánchez, un cartonero bonaerense y José María del Corral, profesor que ha impulsado varios proyectos educativos en Buenos Aires. «Francisco quiso invitar expresamente tanto al cartonero como al profesor. Son el reflejo de que sus palabras sobre la pobreza no son solo eso, el Papa vive la pobreza y con ellos llevó a cabo una pastoral de integración y desarrollo de quienes viven en la miseria», comenta. Lo cierto es que el cardenal Bergoglio puso en marcha una eucaristía anual «Por una sociedad sin esclavos ni excluidos» para defender los derechos de los trabajadores, entre ellos del colectivo al que representa Sergio, que acudió con su uniforme laboral a Roma. «No sabemos quién se va a quedar a cargo de lo que él hacía, pero nosotros vamos a luchar para que siempre haya alguien que se preocupe», asegura el cartonero que reconoce que el Papa Francisco «nos ha seguido en todas nuestras locuras. Siempre peleó por los pobres».

También se siente respaldado José María del Corral, director del programa «Escuela de vecinos». No le tiembla la voz al asegura que «la revolución es él y Francisco es el Concilio y Argentina está viviendo un regalo porque el mundo nos mira, y esta vez por la humildad». De la misma manera recordó que la invitación al inicio del Pontificado es reflejo de su personalidad. «Siempre está en los detalles chiquitos».