El Papa abre a las mujeres el lavatorio del Jueves Santo

El Vaticano hizo público ayer el decreto por el cual se modifica la práctica del rito, restringido a varones, que se estableció en 1955

A poco menos de un mes para el Miércoles de Ceniza, el día que marca la Iglesia para el inicio de la Cuaresma, Francisco ha hecho un importante cambio en el modo de celebrar el Lavatorio de los Pies, uno de los ritos más significativos de la Semana Santa. La novedad es que, a partir de ahora, el sacerdote también podrá lavar los pies a mujeres y no sólo a los hombres, como estaba dispuesto hasta ahora. El Papa ha pedido que la nueva medida conste lo antes posible en el Misal Romano, el libro litúrgico que «regula» la celebración de la misa.

En una carta dirigida al prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el africano cardenal Robert Sarah, y fechada el 20 de diciembre de 2014, el Pontífice explica que «desde hace tiempo estoy reflexionando sobre el rito del “Lavatorio de los pies” de la liturgia de la Misa de la Cena del Señor (del Jueves Santo) en el intento de mejorar la modalidad de actuar, para que expresemos plenamente el significado del gesto realizado por Jesús en el Cenáculo, su donación ‘‘hasta el final’’ para la salvación del mundo, su caridad sin confines». Francisco indica que «después de una cuidadosa consideración» ha llegado a la decisión de «aportar un cambio». Por ello, dispone que «sea modificada la rúbrica (indicación litúrgica) según la cual las personas elegidas para recibir el lavatorio de pies deben ser hombres o chicos, de modo que de ahora en adelante los pastores de la Iglesia puedan seleccionar a los participantes al rito entre todos los miembros del Pueblo de Dios».

En la misma carta, Bergoglio recomienda que se les dé una explicación adecuada del rito a los elegidos. En el decreto que hace efectiva la reforma, se detalla entonces que para manifestar el pleno significado del rito se cambiará la indicación o rúbrica del Misal que decía «los hombres designados, acompañados por los ministros...» por esta nueva: «los designados entre el pueblo de Dios, acompañados por los ministros» para que «los pastores puedan elegir a un grupito de fieles que represente la variedad y la unidad de cada porción del pueblo». No obstante, la novedad no concierne únicamente a las mujeres, porque, según este documento, están incluidos los «jóvenes y ancianos, sanos y enfermos, clérigos, consagrados, laicos».

Aunque es ahora cuando Francisco ha oficializado la reforma, lo cierto es que él mismo ya actuaba así desde la primera Semana Santa que vivió como Pontífice.