El Papa llama a pedir perdón a los indígenas

Denuncia la forma en que fueron tratados y los ensalza como un modelo a seguir en la defensa del medio ambiente

El Papa, ayer, en Chiapas con la comunidad indígena
El Papa, ayer, en Chiapas con la comunidad indígena

Denuncia la forma en que fueron tratados y los ensalza como un modelo a seguir en la defensa del medio ambiente

En el corazón de las montañas del sureste mexicano, el Papa Francisco puso a las comunidades indígenas como un modelo a seguir del cuidado de la tierra, el medio ambiente y la creación. El Pontífice llegó al estado de Chiapas –conocido internacionalmente por su gran diversidad cultural indígena– después de hacer una pequeña escala en la capital Tuxtla Gutiérrez. Se trasladó en helicóptero a San Cristóbal de las Casas, una de las iglesias más antiguas del continente americano.

En el polideportivo local se dieron cita para la celebración cerca de 90.000 fieles, principalmente indígenas provenientes de 36 diócesis de México. El obispo de San Cristóbal, Felipe Arizmendi, indicó que los invitados representaban a comunidades mayas, tarascas, chontales, nahuas, zapotecas y mixes. Actualmente sólo está permitida la celebración litúrgica en tzotzil y tojolabal y, después de la visita del Papa, se permitirá la celebración en lengua náhuatl mediante un decreto que puede acercar la misa y la lectura de la Biblia a más de un millón y medio de mexicanos.

Francisco reconoció ante la comunidad indígena los valores de su cultura, su relación con la tierra y el respeto que tienen hacia el medio ambiente. Parafraseó al Popol Vuh –una de las narraciones fundacionales indígenas maya– al destacar la posibilidad de recuperar la tierra mediante el trabajo de las tribus unidas cuyo anhelo no es otro sino la justicia y la paz.

Aunque, también alertó de que «de muchas maneras y formas se ha querido silenciar y callar ese anhelo, de muchas maneras han intentado anestesiarnos el alma, de muchas formas han pretendido aletargar y adormecer la vida de nuestros niños y jóvenes con la insinuación de que nada puede cambiar o de que son sueños imposibles».

Desde uno de los últimos reductos de selva virgen en México, Francisco alertó que la violencia en el corazón humano «se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes». Y dijo que «la creación también sabe levantar su voz».

«Hemos crecido pensando que éramos propietarios y dominadores –de la tierra–, autorizados a explotarla», pero admitió: «Ustedes tienen mucho que enseñarnos porque sus pueblos saben relacionarse armónicamente con la naturaleza, a la que respetan como fuente de alimento, casa común y altar del compartir humano».

El Papa lamentó que los pueblos indígenas hayan sido incomprendidos y excluidos de la sociedad. Incluso retomó una de las causas primordiales de la insurgencia indígena en Chiapas mediante el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994 y que, al mismo tiempo, era directriz indispensable de la teología indígena respaldada por el finado obispo Samuel Ruiz García, quien lideró la diócesis durante 40 años.

«Muchas veces, de modo sistemático y estructural, sus pueblos han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad. Algunos han considerado inferiores sus valores, su cultura y sus tradiciones. Otros, mareados por el poder, el dinero y las leyes del mercado, los han despojado de sus tierras o han realizado acciones que las contaminaban ¡Qué tristeza!».

A pesar de la riqueza en recursos naturales, biodiversidad y multiculturalidad de la región –especialmente en la zona de los altos donde habitan los indígenas– Chiapas mantiene un índice de desarrollo social muy por debajo de la media nacional. La pobreza alcanza a más del 80% de sus habitantes y, según un estudio de Cáritas Mexicana, hasta el 97% de su población padece alguna carencia social para el desarrollo.

«¡Qué bien nos haría a todos hacer un examen de conciencia y aprender a pedir perdón! ¡Perdón hermanos! El mundo de hoy, despojado por la cultura del descarte, los necesita», exclamó Francisco frente a los indígenas.

Los indígenas, además de utilizar su propio idioma para la acción de gracias celebrada en Chiapas, realizaron diversas danzas rituales tradicionales que representan la forma de orar y agradecer la vida al creador. Ritos típicos que incluso han sido restringidos en algunas iglesias del país.

Sin embargo, fue el propio Francisco quien reconoció el valor de las comunidades indígenas y quien levantó la instrucción impuesta a la diócesis de San Cristóbal de las Casas para no ordenar diáconos permanentes, muchos casados de origen indígena.

En el pasado, crecieron las sospechas de que mediante dichos diáconos casados se estuviera erigiendo una Iglesia indigenista que atentara contra la tradición de la Iglesia católica.

Con todo, el obispo de San Cristóbal de las Casas ha logrado aumentar el número de sacerdotes mestizos e indígenas bajo el concepto de «clero nativo» quienes han revertido la tendencia de disminución de fieles católicos, pasando de casi 58% en 2004 a 76,4% en 2014.

Las familias de los 43 de Iguala no fueron a la misa

Los padres de los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos de Ayotzinapa ven «muy lejana» la posibilidad de reunirse con el Papa Francisco en su visita a México y no asistirán a la misa de Ciudad de Juárez prevista para el miércoles a la que fueron invitados, según explicó su abogado, Vidulfo Rosales. «Las mayores expectativas estaban en que el encuentro fuera el domingo, pero al no ser posible, las posibilidades de que este encuentro sea posible las vemos ya muy lejanas», dijo.