Revolución Pokémon

La famosa aplicación no lleva ni una semana en España y ya ha llevado a la DGT y a la Fiscalía a alertar a los conductores y peatones de que extremen la precaución. Su uso ha provocado accidentes, robos, estampidas y algunos países, como Japón, prevén regular su uso.

«Entrenadores» en el madrileño parque de El Retiro a las 12 de la mañana de ayer buscan capturar la mayor cantidad de pokémons
«Entrenadores» en el madrileño parque de El Retiro a las 12 de la mañana de ayer buscan capturar la mayor cantidad de pokémons

La famosa aplicación no lleva ni una semana en España y ya ha llevado a la DGT y a la Fiscalía a alertar a los conductores y peatones de que extremen la precaución. Su uso ha provocado accidentes, robos, estampidas y algunos países, como Japón, prevén regular su uso

La nueva aplicación que permite atrapar pokémons sólo con la cámara del teléfono móvil en distintos puntos de una ciudad usando la tecnología de realidad aumentada ha revolucionado el mundo virtual, pero también tiene preocupadas a las autoridades de distintos países. Lleva menos de una semana en España y la «fiebre» por capturar a estas «criaturas» llevó ayer a la Dirección General de Tráfico y a la Fiscalía de Seguridad Vial a alertar a conductores y peatones sobre los peligros de distraerse por la famosa aplicación. «El que juega no puede hacerlo cruzando un semáforo en rojo o un paso de cebra porque pone en peligro su vida y la de otros», dijo ayer el fiscal, Bartolomé Vargas. De hecho, la DGT se plantea poner en marcha próximamente campañas específicas que traten de sensibilizar a conductores y peatones sobre el peligro de las distracciones.

Y es que, en España, en pocos días se han registrado incidentes que han puesto en alerta a las autoridades. De hecho, la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) ya ha difundido en su cuenta de Twitter un mensaje en el que alerta a los ciudadanos de que «si juegas, mejor en bus». En la cuenta de «Calle 30» Madrid se publicaba otra foto de trabajadores de mantenimiento de la vía con un camión repleto de estos personajes con el siguiente mensaje: «Hemos recogido todos los Pokémon de la M-30. Podéis dejar el móvil en su sitio y conducir atentos a la circulación». La obsesión por capturar a estas criaturas hizo que hace cuatro días dos jóvenes de 25 años irrumpieran de madrugada en un cuartel de la Guardia Civil de Las Rozas (Madrid) en busca de pokémons. Mientras, los amantes del juego preparan una «gran quedada» el próximo jueves 28 de julio en Madrid (de 19 a 21 horas) en el parque de El Retiro para capturar pokémons que aspira a congregar a 5.000 personas. De hecho, se espera que haya mayor afluencia que hace unos días en Nueva York, donde se concentró una multitud en Central Park por la aparición de un «Vaporeon». Provocó una estampida de personas en busca del codiciado pokémon.

En otros países, como en Bosnia, jugar puede ser más peligroso. La ONG Posavina ha alertado de que algunos usuarios de la aplicación están visitando lugares donde hay riesgo de minas sin detonar.

En Rusia el juego aún no está disponible, pero el portavoz del presidente Vladímir Putin, Dmitri Peskov, ya dejó claro que habrá limitaciones al juego al asegurar que «los pokémons no son una razón para visitar el Kremlin».

Algunos lugares han decidido vetar a sus usuarios el uso de la aplicación. Por ejemplo, el museo del Holocausto en Washington (EE UU), que ha pedido a sus visitantes no jugar en sus instalaciones después de que apareciera en el edificio el monstruo Koffing, conocido por expulsar efluvios tóxicos. En EE UU también se han producido numerosos robos a jugadores distraídos en busca de las criaturas de ficción.

Los Pokémons están sirviendo también como reclamo para sensibilizar a la comunidad internacional. El Ejército Libre Sirio, principal grupo rebelde frente al régimen de Bashar al Assad, ha lanzado una campaña en la que niños sirios posan ante la cámara situados detrás de un cartel con el dibujo de distintos personajes del universo pokémon para instar a que el resto de países acuda a rescatarles. «Estoy en Siria, ven a salvarme», reza uno de los mensajes.

En Oriente Medio, instituciones religiosas musulmanas han condenado su uso a la par que despierta temores relativos a la seguridad en los países árabes. Al Azhar, institución de referencia para el islam suní en todo Oriente Medio, prohibió el uso del videojuego, el cual aún no está disponible oficialmente en Egipto, pero los usuarios ya han empezado a obtenerlo de forma clandestina. El vicejeque de Al Azhar, Abás Shumán, aseguró en declaraciones a Efe que el juego es igual que el alcohol, prohibido por el islam, porque «daña la conciencia de los seres humanos». Por su parte, algunas voces en Egipto han apuntado la posibilidad de que el videojuego pueda ser empleado para espiar y obtener información sensible sobre el país.

Tampoco ha llegado la aplicación a Japón pero, a la vista de los casos de robos, accidentes de tráfico y otros incidentes que se están produciendo en otros países ,el Gobierno quiere que los jugadores sigan las directrices emitidas por un centro nacional sobre seguridad cibernética.