¿Alergia al cacahuete?: EE UU aprueba un medicamento para tratarla

No sirve para emergencias porque el tratamiento, como informa la FDA, consta de tres fases: escalado de dosis inicial, dosificación ascendente y mantenimiento

El medicamento ha sido aprobada por la FDA
El medicamento ha sido aprobada por la FDA

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, la FDA, acaba de aprobar un nuevo medicamento que permita tratar la alergia a los cacahuetes y sus reacciones que en ocasiones pueden ser mortales para, solo en EE UU, a un millón de niños. Palforzia, que así se llama el producto de Aimmune Therapeutics, puede ser utilizado por menores de entre 4 y 17 años y ayuda a reducir los peores síntomas y el peor desenlace.

Según Peter Marks director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica de la FDA: la alergia al maní afecta a aproximadamente 1 millón de niños en los Estados Unidos y solo 1 de cada 5 de estos niños superará su alergia. Debido a que no hay cura, las personas alérgicas deben evitar estrictamente la exposición para evitar reacciones graves y potencialmente mortales ". Pero las trazas de cacahuete en otros productos preparados y envasados hace difícil este extremo, por eso Paliforzia es una ayuda: “Cuando se usa junto a evitar el cacahuete, ofrece una opción de tratamiento aprobada por la FDA para ayudar a reducir el riesgo de estas reacciones alérgicas en niños con alergia al producto”.

En la alergia al cacahuete, el sistema inmunitario del cuerpo identifica hasta las más pequeñas porciones como dañinas para el individuo y de repente y sin aviso aparecen reacciones en ocasiones muy violentas. Además, tan sólo transcurren segundos desde el consumo del cacahuete hasta que aparecen los primero síntomas físicos e incluyen reacciones cutáneas (urticaria, enrojecimiento o hinchazón), molestias digestivas o algo peor, como " constricción de la garganta y las vías respiratorias, y pérdida del flujo sanguíneo adecuado a los órganos vitales de el cuerpo". Lo más habitual es la administración de antihistamínico y la epinefrina, pero aún en los tratamientos más rápidos, las reacciones pueden ser muy graves. En este caso la Palforzia tampoco sirve para emergencias.

Y es que el tratamiento, como informa la FDA, consta de tres fases: escalado de dosis inicial, dosificación ascendente y mantenimiento. La primera, dosis inicial, se administra en un sólo día, y en la siguiente fase son hasta 11 niveles de dosis creciente a lo largo de varios meses. Las dos primeras partes del tratamiento, la dosis inicial y la primera de cada una de ellas de las siguientes, tienen que hacerse por profesional médico y en un hospital. “Si bien la anafilaxia puede ocurrir en cualquier momento durante la terapia con Palforzia, los pacientes corren el mayor riesgo durante y después de la intensificación de la dosis inicial y la primera dosis de cada nivel de dosificación ascendente”, explica la FDA.

Según la descripción de las autoridades americanas, Palforzia "es un polvo que se fabrica a partir de cacahuete y se envasa en cápsulas codificadas por colores para separar las dosis y aumentar la dosis, y en una bolsita para el tratamiento de mantenimiento. El polvo se vacía de las cápsulas o bolsita y se mezcla con una pequeña cantidad de alimento semisólido, como puré de manzana, yogur o pudín, que el paciente consume. “La efectividad de Palforzia está respaldada por un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo realizado en los EE. UU., Canadá y Europa en aproximadamente 500 individuos alérgicos al maní. La efectividad se evaluó evaluando el porcentaje de participantes en el estudio que toleraban un desafío oral con una dosis única de 600 mg de proteína de maní (dos veces la dosis de mantenimiento diaria de Palforzia) con no más que síntomas alérgicos leves después de 6 meses de tratamiento de mantenimiento. Los resultados mostraron que el 67.2% de los receptores de Palforzia toleraron una dosis de 600 mg de proteína de maní en el desafío, en comparación con el 4.0% de los receptores de placebo”, concluye el informe.

Ojo a los efectos secundarios posibles: “dolor abdominal, vómitos, náuseas, hormigueo en la boca, picazón (incluso en la boca y los oídos), tos, secreción nasal, irritación y opresión en la garganta, urticaria, sibilancias y falta de aliento y anafilaxia”.