«Hemos reducido el uso de antibióticos un 4%»

Hacer un uso adecuado de estos medicamentos es un eje clave en la prevención de resistencias bacterianas, explica el doctor Juan González Maestre, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla

Jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla | M. Olmedo
Jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla | M. Olmedo

-El Hospital Quirónsalud Infanta Luisa ha recibido el premio al mejor trabajo sobre «Medicina y especialidades médicas». ¿Qué supone este reconocimiento?

Implica el reconocimiento al trabajo en equipo de todos los profesionales del hospital, por lo que significa para la mejora de la calidad de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria de los pacientes ingresados en nuestro centro. No habría sido posible sin la colaboración estrecha de la dirección del hospital, de los facultativos del centro en sus diferentes especialidades y sin la labor del personal de enfermería.

-A grandes rasgos, ¿en qué consiste este programa?

El programa integral de prevención y control de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria y uso apropiado de los antimicrobianos (Pirasoa) es una iniciativa recomendada y reconocida por la OMS y el Parlamento Europeo. Monitoriza indicadores adaptados al plan local de cada hospital para conocer de forma trimestral las medidas a adoptar y el seguimiento de las bacterias multirresistentes. Mejora la calidad de la prescripción antibiótica mediante las asesorías entre profesionales que evalúan cada prescripción, su indicación o su duración, así como fomenta un cambio cultural y organizativo en la presión de la prescripción, monitorizando las dosis diarias definidas para conocer cuáles son los antibióticos más prescritos, los que tienen mayor impacto ecológico, etcétera.

-¿Cuándo se puso en marcha?

El programa comenzó la implantación y seguimiento de las infecciones relacionadas con la actividad asistencial en enero de 2018. A lo largo de ese año un total de 8.496 pacientes ingresados fueron incluidos y seguidos en el protocolo.

-¿Cuánto se ha reducido el número de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (Iras) en su hospital tras poner en marcha esta iniciativa?

La prevalencia de Iras ha disminuido del 5,02% al 2,20% en el año 2018. Existe una clara mejoría en la prescripción sobre todo de antibióticos que tienen un papel clave en evitar resistencias bacterianas y que son además actualmente los que tienen más potencia y sensibilidad para cepas multirresistentes.

-Este programa engloba a diferentes servicios del hospital. ¿Qué profesionales participan y cómo se coordina?

Para la aplicación efectiva del Pirasoa se nombró un grupo de trabajo compuesto por un facultativo responsable del desarrollo del proyecto que contó con el apoyo directo de la dirección médica y se crearon dos equipos de trabajo diferenciados para cada uno de los ejes del programa: Iras (infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria) y Proa (adecuado uso de antibióticos).

-¿Qué tipo de indicadores se analizan en el centro?

Se monitorizan diferentes indicadores acordes con las características del centro. En nuestro caso, indicadores de prácticas seguras en inserción de catéter venoso central para la prevención de las infecciones relacionadas con el catéter; manejo del paciente con ventilación mecánica para prevenir las neumonías relacionadas con esta técnica; higiene de manos, cumplimentación de los aislamientos de contacto y vigilancia de microorganismos multirresistentes. Asimismo, también se analizan indicadores de proceso como las tasas de tratamientos antimicrobianos inapropiados en profilaxis quirúrgica, tratamiento empírico o tratamiento dirigido. La medición del consumo de antimicrobianos permite monitorizar su evolución en el hospital, así como establecer comparaciones nacionales e internacionales mediante la DDD (dosis diaria definida) que es la media habitual de mantenimiento diaria de un fármaco utilizado para su principal indicación en adultos.

-¿Qué reglas básicas se han impuesto en el uso racional de antibióticos?

El uso adecuado de antibióticos es un eje clave en la prevención de resistencias bacterianas. Es un cambio cultural donde el médico analiza la calidad de la prescripción. La metodología que sustenta a los estudios son las asesorías a los servicios clínicos implicados, que son revisiones entre un médico asesor y el prescriptor de un tratamiento antimicrobiano real activo. En este proceso se evalúa la necesidad o no de recetar antibióticos, la duración adecuada del tratamiento y diversas consideraciones clínicas que hacen que los antibióticos sean más adecuados, se ajusten a las necesidades reales de los pacientes y mejoren la calidad de la prescripción antibiótica.

-¿Qué consecuencias tiene para un paciente padecer una infección así?

Son un serio problema para la salud pública debido a que elevan la mortalidad del paciente, prolongan la estancia hospitalaria y ocasionan un aumento del gasto sanitario por el coste adicional que generan. Según el Estudio Prevalencia de Infecciones Nosocomiales en España de 2017, la prevalencia de Iras en los hospitales españoles fue de 7,74%. Las Iras significan más del 30% de los efectos adversos relacionados con el proceso asistencial, de tal modo que se constituye en uno de los mayores riesgos sanitarios de la atención a los pacientes hospitalizados. De ahí la importancia del tratamiento correcto para mejorar y elevar al grado de excelencia la seguridad del paciente.

-¿Qué ventajas aporta un programa de este tipo?

Para los pacientes es una herramienta de gestión clínica que permite mejorar la incidencia de infecciones relacionadas con la actividad asistencial, disminuir la resistencia de bacterias muy patógenas y mejorar la calidad de la prescripción antibiótica. Nos permite «compararnos con nosotros mismos» de forma que podemos ir monitorizando y mejorando las infecciones relacionadas con la actividad asistencial de forma trimestral. Los profesionales han valorado como muy positiva la realización de las asesorías, por lo que en los datos de los próximos trimestres se espera una reducción superior al 4% en la prescripción de antibióticos.

-¿Está previsto ponerlo en marcha en otros hospitales del grupo Quirónsalud?

Sin lugar a dudas. Nuestro hospital Quironsalud Infanta Luisa y el hospital Quironsalud Sagrado Corazón, ambos en Sevilla, han sido los pioneros en implantar este programa en la sanidad privada de Andalucía. Actualmente ya se está trabajando de forma activa para el desarrollo de los programas locales del resto de centros y su posterior implantación.