Un 25% de los médicos ha tenido que reutilizar su mascarilla de un solo uso durante más de una semana

Un 49% afirma que carece aún de todo el material necesario o éste no está homologado

Un 16,3% de los médicos que ejercen en España afirma haber trabajado con síntomas compatibles con Covid-19 a la espera de la realización de una prueba PCR. De ellos, el 26% dice que nunca se le ha llegado a realizar dicha prueba, y al resto se les practicó, de media, ocho días después del inicio de los síntomas. Además, un 23% volvió a trabajar sin repetición del test, mientras estas pruebas se generalizaban entre colectivos menos expuestos y de menor riesgo como potenciales transmisores de la enfermedad. Así lo revela una encuesta sobre las condiciones de los facultativos españoles en la práctica clínica durante la crisis del Covid-19, elaborada por la recién creada Asociación de Médicos Unidos por sus Derechos. En un documento de 68 páginas, dicha asociación asegura que estos resultados son fruto del sondeo a más de 1.500 médicos de más de 300 centros sanitarios de todo el país, a través de una herramienta de Google Forms, entre los pasados días 26 de abril y 3 de mayo.

La encuesta revela que un 86,8% de los médicos considera que podría haber sido vector de la enfermedad por carecer de material de protección suficiente. El 49% afirma, además, que carece aún de todo el material necesario o que no está homologado para realizar su trabajo con seguridad. Según la Asociación, “tras ocho semanas en estado de alarma, este dato, junto a la percepción de una sensación generalizada de que este hecho ya no es un problema, es indicativo de muchas cosas que están ocurriendo en nuestro país, que son a la vez causa de lo que hemos padecido. “Desescalar” sin material de protección supone un riesgo muy elevado para el rebrote. La gestión de la adquisición de este material debería ser auditada puesto que ha sido causante de muchos contagios y muertes entre nosotros. Después de dos meses en plena batalla, con la gente en las calles de nuevo, seguimos vendidos”.

El sondeo pone de manifiesto, asimismo, que un 29% de los médicos no ha tenido a su disposición hasta la fecha mascarillas homologadas ffp2 y ffp3, según afirman. Además, uno de cada cuatro facultativos ha reutilizado una mascarilla de un solo uso más de una semana. El 4% ha tenido que reutilizar una mascarilla más de un mes. El resto del material desechable, como gorros y batas, también se ha reutilizado por parte de la mitad de los encuestados. El 40% asegura que ha tenido que comprar el material de protección contra el coronavirus por su cuenta.

En lo que se refiere a la “desescalada”, los autores de la encuesta ponen de manifiesto que “desescalar” sin protección para los médicos y el resto de los sanitarios perpetúa las infecciones, y las muertes, en los hospitales, “como estamos viendo”. Uno de los criterios para avanzar de fase es la disponibilidad de Equipos de Protección Individual (EPI) en stock. “Con el 50% del personal sanitario por proteger podemos afirmar que no se están siguiendo las propias recomendaciones que el Ministerio da en sus informes”. Por otro lado, “el uso de la mascarilla debería ser obligatorio, al menos, hasta que se asiente el control de la enfermedad. Pasar del confinamiento total al desconfinamiento sin mascarilla hace peligrar lo logrado entre todos estas semanas. Recordemos que todo esto se inició con un solo caso en el mundo; si bajamos la guardia habrá un nuevo rebrote”.

La asociación revela que prácticamente el 100% de los encuestados ha cancelado total o parcialmente sus consultas por el coronavirus. “Si no se contrata de manera masiva a médicos para poder atender a todos estos pacientes que se han acumulado, las listas de espera van a incrementarse con consecuencias muy graves. Tumores que pasarán de ser operables a no ser operables. Ojos enfermos que pasarán de poder curarse a acabar en la ceguera. La contratación de médicos es una emergencia; el día 28 de mayo salen al mercado 7.633 nuevos especialistas. Los gobernantes tienen una oportunidad única para demostrar que apuestan por mejorar el sistema sanitario desde este mismo instante, no solo generando nuevos contratos para poder superar el aluvión de consultas y quirófanos que viene, sino consolidando dichos contratos haciendo que una vez finalizados puedan ser ocupados mediante concurso-oposición.