Síntomas físicos indetectables 90 días después de la Covid-19

Tras tres meses, el 50% de pacientes tiene sintomatología persistente, pero en la mayoría de los casos no se ve con las pruebas de diagnóstico actuales

Superar la Covid-19 no significa siempre estar libre de sintomatología a los tres meses, tal y como ya avanzó en su día este suplemento. Los nuevos datos hablan por sí solos. «La mitad de pacientes presenta síntomas persistentes y/o alteraciones en las pruebas radiológicas a los tres meses» de la enfermedad, como afirmó la Dra. Carmen Díaz-Pedroche, médico internista y coordinadora de la Unidad de Seguimiento posCovid, del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid y miembro de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), durante el Congreso Nacional Covid-19. En la mayoría de los casos los síntomas persistentes no tienen un diagnóstico claro y en más del 80% (30% del total de pacientes) la sintomatología que manifiestan no se corresponde con alteraciones que «podamos detectar con las pruebas de diagnóstico actuales», precisó la Dra. Díaz-Pedroche a este suplemento tras la jornada. Un dato sorprendente y que denota que puede tratarse de una patología muscular en relación con un síndrome de desacondicionamiento ante la inmovilización prolongada, un componente psicosomático añadido o alteraciones estructurales menores que predicen un pronóstico bueno a largo plazo.

En cuanto a las afectaciones, «la más común, transcurridos 90 días, es la disnea (dificultad para respirar cuando haces ejercicio) que se da en el 34% de los casos que presentan síntomas persistentes. A continuación, dolor muscular sobre todo en los miembros inferiores en un 20% y dolor torácico que los pacientes expresan como quemazón o presión continua que no tiene que ver con el ejercicio en un 10%», detalló la Dra. Díaz-Pedroche. Un síntoma muy común fue la alopecia presente en más del 60% de los pacientes y que cumple los criterios de Efluvio telógeno, no precisa ningún tratamiento específico y hemos visto que se autolimita con el paso del tiempo en más del 90% de los pacientes.

A esta sintomatología persistente hay que añadir la diarrea crónica, «detectada en el 5% de los pacientes, y que afecta sobre todo a mujeres cuya manifestación inicial en el cuadro agudo fue intestinal. En los estudios habituales de diarrea crónica no hay datos de malabsorción, elevación de parámetros inflamatorios, anemia y los cultivos de heces para bacterias y parásitos son negativos. Eso nos hace pensar que podría deberse a una alteración de la flora intestinal, lo que podría tratarse y de hecho ya se está haciendo con probióticos», precisó la Dra. Díaz-Pedroche.

En su ponencia, titulada «Seguimiento de los pacientes con la Covid-19. Secuelas a medio-largo plazo», la doctora desgranó los resultados de una acción combinada de revisión de enfermos graves y valoración telemática de sintomatología a los 90 días del diagnóstico que se ha desarrollado en el 12 de Octubre. Dicho análisis ha permitido saber que presentar «sintomatología a los tres meses no se correlaciona con el episodio de gravedad inicial».

Además, «un 39% de las derivaciones por sintomatología persistente es de pacientes que no estuvieron ingresados». Según este estudio que aún no ha sido publicado, el 80% de pacientes con disnea persistente con prueba de difusión alterada y/o con alteración en la radiografía de tórax presentan también alteraciones menores en la Tomografía Computerizada de Alta Resolución, por lo que debería hacerse un «seguimiento anual», hacerlo antes no cambiará el pronóstico del paciente y contribuye a el efecto deletéreo de la radiación y a la sobrecarga del sistema de salud sin beneficio aparente, concluyó la coordinadora de la Unidad de Seguimiento posCovid del 12 de Octubre.